En el mes de junio la deforestación llegó a 1.034,4 km2, frente a 934,81 km2 en junio de 2019, lo que representa también un récord para ese mes, de acuerdo con los datos satelitales del Instituto Nacional de Investigaciones Espaciales (INPE, por sus siglas en portugués).

Las alertas emitidas por el sistema del Inpe muestran además aumentos en todos los meses de 2020 en comparación con los números registrados el año pasado, a pesar de la presencia militar y de la presión internacional y empresarial para que el gobierno controle el daño ambiental.

La tendencia enciende alarmas debido al inicio de la temporada seca en junio. En 2019, la deforestación se disparó en julio a 2.255,33 km2 de territorio amazónico.

La temporada seca es también la de los incendios de las áreas deforestadas, que este año provocan una doble preocupación, tanto por su impacto ambiental como porque las humaredas suelen provocar un aumento de las enfermedades respiratorias, que este año se darán en plena pandemia de coroanvirus.

El presidented de Brasil, Jair Bolsonaro, cuestionado por defender la explotación comercial y minera de la Amazonía, decretó en mayo el envío de tropas a la región.


AFP