Un creciente número de trabajadores despedidos empiezan a cuestionarse si la inteligencia artificial (IA) tuvo algo que ver en la pérdida de sus empleos.
Aunque no siempre es el motivo directo, la realidad es que la IA ya está transformando la dinámica laboral de manera profunda.
Un artículo publicado de forma reciente por el sitio especializado en negocios Business Insider aborda tres maneras por las que la IA está afectando la estabilidad laboral de miles de personas.
Cuando la IA sustituye tu trabajo.
Aunque todavía no es el escenario más común, ya existen casos en los que la tecnología cumple funciones que antes requerían intervención humana. Para algunos empleados, esto se hace evidente cuando la automatización deja obsoletas ciertas tareas o roles. En estos casos, perder el trabajo se convierte en una señal clara de que es necesario reorientar habilidades y trayectoria profesional.
Cuando la IA hace tu trabajo más fácil.
En la mayoría de los sectores, la IA no reemplaza completamente los puestos laborales, pero sí permite que una misma persona haga mucho más trabajo en menos tiempo. De este modo, el empleo no desaparece por completo, pero sí se reduce la cantidad de personas necesarias para realizarlo, aumentando la competencia y la necesidad de dominar herramientas de IA.
Cuando la empresa necesita financiar a la IA.
Otro posible impacto son los casos en los que la IA no reemplaza ni transforma directamente el puesto de trabajo, pero su adopción genera altos costos. En estos casos, para compensarlos, algunas compañías recortan áreas que no generan ingresos inmediatos o estratégicos. No es un despido provocado por la IA en sentido operativo, sino financiero. Y, en muchos casos, afecta a empleados que no estaban directamente vinculados al desarrollo o uso de la tecnología.