Investigadores de la Universidad de Stanford desarrollaron almohadillas de siliconas del tamaño de una mano, con las que un hombre de 70 kilos escaló repetidas veces una pared de vidrio de más de tres metros.
El invento puede ser lo más cerca que la ciencia ha llegado en lo que se refiere a reproducir la adherencia de las patas de las lagartijas a las superficies, consigna la cadena británica BBC.
Los guantes emplean la misma dinámica de repulsión y atracción de moléculas -conocida como Fuerzas de Van Der Walls- que intervienen en el caso de los mencionados reptiles.
Pese a que estas fuerzas no son de gran intensidad, su efecto es multiplicado por los minúsculos vellos que cubren los dedos de los animales, permitiendo que se fijen a la superficie.