Al ser el soporte principal de las comunicaciones online, los correos y sitios falsos en internet siguen siendo las herramientas principales de los cibercriminales para plantar engaños, robar credenciales y datos personales. En este sentido, ESET, compañía que se dedica a la detección proactiva de amenazas, acerca señales que permitan identificar la veracidad o no de los mismos.
Por un lado, los correos de phishing (ataque que se comete con el objetivo de adquirir fraudulentamente información personal y/o confidencial donde el estafador se hace pasar por una persona o empresa de confianza) y los que esconden adjuntos maliciosos buscan llamar la atención de sus víctimas para inducirlas a proporcionar sus credenciales o infectarse.
Para evitar caer en engaños es importante observar detenidamente los siguientes aspectos:
Remitente: Puede ser que se utilice un dominio de apariencia normal como "@banco.com" pero es necesario detenerse a observar si es la primera vez que nos contactan de esa dirección o sí realmente está dirigido a nosotros o es un correo genérico.
Destinatario: Chequear si solamente está el correo del destinatario, si el campo está vacío o si figuran otras direcciones, lo que implica un envío masivo.
Asunto: Para llamar la atención los mismos suelen implicar cierta urgencia, un pedido de pago, actualización o revisión de una cuenta o servicio.
Enlace: Corroborar que dirija al sitio que indica, las URLs pueden acortarse para esconder el verdadero destino.
Mensaje: Las faltas de ortografía, mala redacción, o la amenaza de que algo grave va a suceder si no se avanza como indica el correo son indicios de la posible falsedad de un correo.
Por su parte, los sitios falsificados imitan a sus contrapartes originales con el objetivo de generar confianza y lograr la interacción deseada. Si bien la mayoría de las veces son casi idénticos, hay ciertos patrones para identificarlos:
HTTPS: Chequear que utilice un protocolo seguro.
URL: Prestar atención a si la dirección es la misma que figura en Google para esa entidad, leerla con detenimiento para corroborar que no haya pequeñas alteraciones.
Estructura: Dudar si lo único que muestra es un formulario para ingresar la información personal o si, en cambio, cuenta con encabezado, menús desplegables, etc.
Formulario: Mirar con detenimiento si pide más información a la habitual. También se puede probar ingresar una contraseña incorrecta para chequear si lo advierte o la toma como válida.