Los autores del trabajo, publicado en la revista Advanced Materials, han descubierto además que el nuevo material es estable no solo en condiciones ambiente, sino también sumergido en agua.
Las láminas de otros materiales bidimensionales como el fósforo negro "son muy higroscópicas, es decir que tienden a absorber el agua de la humedad del aire", y esto puede causar su degradación explicaron los investigadores.
Los cálculos realizados en condiciones atmosféricas simuladas predicen además que este nuevo material sería adecuado para aplicaciones en las que combinan la óptica y la electrónica, indicó Pablo Ares, investigador de la UAM y primer firmante del trabajo.
Según Ares estos resultados "abren la puerta a un nuevo campo de estudio en antimoneno, probablemente uno de los miembros más atractivos de la comunidad de materiales bidimensionales".
Con información de EFE.