Un anfibio ciego recién descubierto, que entierra la cabeza en la arena, recibió el nombre de Donald Trump, en alusión al comportamiento del presidente estadounidense en relación al cambio climático.

El dermophis donaldtrumpi, descubierto en Panamá, fue bautizado por un empresario que pagó 25.000 dólares en subasta por el derecho de nombrar a la especie. Su objetivo es aumentar la concientización sobre el cambio climático.

"[Dermophis donaldtrumpi] es particularmente susceptible a los impactos del cambio climático y está, por lo tanto, amenazado de extinción como resultado directo de las políticas climáticas de su homónimo", dijo el cofundador de EnviroBuild, Aidan Bell, en un comunicado, según informa la cadena noticiosa BBC.

La pequeña criatura es ciega y vive principalmente debajo de la tierra. Bell compara el comportamiento del anfibio al del presidente estadounidense.

"Enterrar [la cabeza] debajo de la tierra ayuda a Trump a evitar el consenso científico sobre el cambio climático causado por el hombre", escribió.

Los principales científicos del mundo coinciden en que el cambio climático actual se debe en gran parte a la acción humana.

Pero Trump, cuyo gobierno adoptó una agenda pro combustibles fósiles, acusó a los científicos de tener una "agenda política" y planteó dudas sobre el hecho de que los seres humanos sean responsables del aumento de las temperaturas en la Tierra.

"No sé si es causado por el hombre", dijo en una entrevista al programa 60 Minutes, de la cadena CBS, en octubre. "No estoy negando el cambio climático, pero las temperaturas pueden muy bien retroceder", agregó, sin ofrecer pruebas.

El mes pasado, Trump cuestionó un informe de autoría de su propio gobierno que mostró que el cambio climático costaría a EEUU cientos de miles de millones de dólares anualmente y causaría perjuicios a la salud.

"Yo no lo creo", dijo entonces a la prensa.

Después de asumir el mandato, anunció la retirada del país del Acuerdo de París, compromiso internacional para minimizar las consecuencias del calentamiento global.

Justificó la decisión afirmando que había sido elegido para servir a los ciudadanos de Pittsburgh, y no a París, y que el acuerdo era desfavorable para los negocios y los trabajadores de Estados Unidos.