El gobierno de Austria anunció que prohibirá el acceso a redes sociales a menores de 14 años, tras intensas negociaciones dentro de la coalición oficialista. La medida busca responder a la creciente preocupación por el impacto de estas plataformas en la salud mental, el desarrollo y la seguridad digital de niños y adolescentes.

El vicecanciller Andrea Babler defendió la iniciativa al señalar que “es casi imposible para los padres controlar el consumo de sus hijos” en entornos diseñados para generar dependencia.

Un enfoque dual: restricción y educación

El plan no se limita a la prohibición. Incluye también la creación de una nueva asignatura obligatoria en el sistema educativo, denominada “Medios y Democracia”, orientada a:

Fomentar el pensamiento crítico
Identificar desinformación
Detectar intentos de manipulación política
 Promover el uso responsable de plataformas digitales

Este componente educativo refleja un enfoque más integral, que combina regulación con formación ciudadana en la era digital.

Europa endurece su postura

Austria se suma a una tendencia creciente en Europa. Países como Francia, España y Dinamarca han planteado iniciativas similares para establecer edades mínimas de acceso a redes sociales.

El antecedente más contundente proviene de Australia, que desde diciembre prohíbe el uso de estas plataformas a menores de 16 años. La normativa contempla sanciones de hasta 49,5 millones de dólares australianos para las empresas tecnológicas que no implementen mecanismos eficaces de control.

Con información de AFP