Amazon trabaja en una nueva generación de lectores electrónicos Kindle que incorporarán baterías reemplazables por los propios usuarios, en línea con la legislación europea que comenzará a exigir mayores estándares de reparabilidad y sostenibilidad tecnológica.
La medida responde al Reglamento 2023/1542 de la Unión Europea, cuya entrada en vigor está prevista para febrero de 2027 y que obliga a que las baterías de dispositivos electrónicos puedan extraerse y sustituirse fácilmente durante la vida útil del producto.
Kindle se adapta a la nueva normativa europea
La información surgió tras el análisis de la versión de firmware 5.19.4 de Kindle realizado por el portal especializado Good e-Reader.
Dentro del software se detectaron referencias explícitas a baterías intercambiables y mensajes relacionados con el reconocimiento de componentes de reemplazo.
Uno de los textos encontrados advierte:
“No se puede reconocer esta batería y es posible que no funcione como se espera. La carga se ha limitado para proteger tu dispositivo”.
El sistema también menciona la posibilidad de escanear un código QR para adquirir un kit oficial de reemplazo de batería y acceder a instrucciones de instalación.
Más vida útil y derecho a reparar
La futura normativa europea forma parte de una estrategia más amplia orientada al llamado “derecho a reparar”, que busca extender la durabilidad de los dispositivos electrónicos y reducir residuos tecnológicos.
La regulación establece que el reemplazo de baterías deberá poder realizarse utilizando herramientas básicas disponibles comercialmente, como destornilladores estándar, y prohíbe mecanismos propietarios diseñados para dificultar las reparaciones.
Aunque la Unión Europea no impone diseños específicos, sí exige que el proceso sea viable, seguro y accesible para los usuarios finales.
Un cambio importante para los dispositivos electrónicos
La decisión de Amazon refleja cómo las nuevas regulaciones europeas están comenzando a modificar el diseño de productos tecnológicos a escala global.
En los últimos años, fabricantes como Apple, Samsung y otros gigantes del sector también debieron introducir cambios relacionados con reparabilidad, cargadores universales y sostenibilidad ambiental.
En el caso de Kindle, la incorporación de baterías reemplazables podría resultar especialmente relevante debido a la larga vida útil que suelen tener estos dispositivos entre lectores frecuentes.
Los primeros modelos de Kindle permitían cambiar baterías con relativa facilidad, aunque con el paso de los años los diseños se volvieron más cerrados y difíciles de desmontar. Ahora, la presión regulatoria europea parece empujar nuevamente a la industria hacia dispositivos más reparables y duraderos.
Con información de Europa Press