La empresa Familiar Machines & Magic presentó “Familiar”, una mascota robótica diseñada no para tareas domésticas, sino para interactuar con humanos y comprender sus emociones mediante inteligencia artificial.

El proyecto está liderado por Colin Angle, uno de los responsables del desarrollo de los robots aspiradores Roomba, ahora enfocado en un nuevo tipo de vínculo entre tecnología y personas.

Cómo funciona: sensores, IA y comportamiento adaptativo

El dispositivo tiene forma similar a un perro y busca generar una experiencia afectiva:

Detecta expresiones faciales y tono de voz

Responde con movimientos, sonidos y gestos

Aprende rutinas y hábitos del hogar

Gracias a un sistema de IA multimodal, el robot no solo ejecuta órdenes, sino que interpreta contexto social y emocional.

Interacción emocional en el hogar

El diseño apunta a simular conductas propias de una mascota:

Se acerca cuando detecta estrés

Reacciona a sonrisas o gestos

“Interviene” suavemente ante hábitos poco saludables

Por ejemplo, puede sugerir actividad física o interrumpir el uso excesivo del teléfono.

¿Compañía o sustituto?

Desde la empresa subrayan que no busca reemplazar a animales o personas, sino:

Complementar la vida cotidiana

Ofrecer apoyo emocional

Facilitar interacción sin pantallas, especialmente en niños

También se plantea como alternativa para quienes no pueden tener mascotas.

Privacidad y datos

Uno de los puntos sensibles es la recolección de información:

Utiliza cámaras, micrófonos y sensores táctiles

Los datos se almacenan localmente

El usuario decide si comparte información en la nube

La compañía asegura que la privacidad es un eje central del diseño.

Un prototipo con proyección

Por el momento, “Familiar” es un concepto en fase experimental:

No está disponible comercialmente

Existe lista de espera para pruebas

Con información de Europa Press