Contenido creado por Felipe Capó
Tecnología

Ajedrez

“El video no era negocio”: por qué cerró Sora, inversión multimillonaria de OpenAI

Un experto sostiene que la empresa dejó el área por costos, baja demanda y foco en ingresos reales, y no por estrategia de producto.

26.03.2026 16:17

Lectura: 3'

2026-03-26T16:17:00-03:00
Compartir en

Montevideo Portal

El cierre de Sora marcó uno de los movimientos más bruscos recientes de OpenAI. La empresa no solo descontinuó su app de video Sora, sino que abandonó por completo ese frente para reorientar su estrategia hacia áreas como la robótica y el desarrollo de ChatGPT. Sobre ese giro, empieza ahora a consolidarse una explicación más amplia desde el análisis del sector.  

Para el analista tecnológico Aakash Gupta, la explicación es menos narrativa y más concreta: el video no cerraba ni en números ni en estrategia dentro del contexto actual de la industria.

Su lectura parte de un dato clave: el crecimiento más fuerte en inteligencia artificial no está en contenido audiovisual, sino en código y soluciones empresariales. Como ejemplo, señala el caso de Anthropic, que llegó a unos US$ 19.000 millones en ingresos anualizados a comienzos de 2026 sin apostar por video ni imagen, con un enfoque centrado en chat y desarrollo.

Ese contraste es, para Gupta, lo que termina de explicar el movimiento de OpenAI: alinearse con donde efectivamente está el dinero.

Los números del propio producto refuerzan esa conclusión. Según los datos que cita, Sora acumuló apenas US$ 1,4 millones en ingresos en móviles desde su lanzamiento, con un pico mensual de US$ 540.000. En términos de escala, es marginal.

Al mismo tiempo, el costo operativo iba en sentido contrario. La generación de video implica un uso intensivo de GPU, un recurso limitado y caro. En la práctica, cada video generado consumía capacidad que podría haberse destinado a chat o código, donde la demanda es mayor y la monetización más directa.

El análisis incorpora además el frente financiero. Con pérdidas proyectadas en torno a los US$ 14.000 millones para 2026, optimizar el uso de infraestructura pasa a ser crítico. En ese escenario, productos con bajo retorno relativo tienden a ser descartados.

Gupta también apunta a un cambio de modelo: menos experimentación y más foco. La empresa estaría avanzando hacia una plataforma unificada, donde conviven chat, programación y herramientas de ejecución, orientada principalmente a desarrolladores y clientes corporativos.

Eso implica, en paralelo, recortar iniciativas de consumo que no escalan o no generan ingresos significativos.

En síntesis, su conclusión es directa: el abandono del video no responde a una limitación técnica, sino a una decisión económica. Y deja una señal más amplia sobre el mercado: en esta etapa de la inteligencia artificial, la viabilidad del negocio pesa más que la demostración tecnológica.

Montevideo Portal