La escasez de ganado terminado en Uruguay es un dato que acompañará al mercado al menos hasta entrado el mes de noviembre.

A su vez la posibilidad de que las restricciones hídricas queden atrás y la primavera sea con una buena disponibilidad de pasturas, pocas bocas para comerlas y precios altos de la reposición también parecen la perspectiva más probable.

Finalmente, la posibilidad de una demanda firme de carne desde China parece altamente probable porque como en otras partes del mundo la lógica poscovid es de un consumo elevado. Los datos económicos de China del primer trimestre de 2023 lo confirmaron esta semana: 4,5% de crecimiento frente a 3% del trimestre anterior, con un incremento del consumo de más de 10% que tiene su expresión en todo el segmento minorista que incluye a la carne y a los alimentos en general.

En ese contexto, la continuidad de la suba de precios que se viene dando a lo largo de este año puede limitarse por dos factores: que la industria opte por bajar la faena para prevenir una disparada de precios, y que el precio de exportación no vaya más allá de los US$ 4.500 actuales porque los compradores chinos se pongan firmes en las negociaciones por el precio de la carne, aunque si la demanda está firme en forma persistente a nivel minorista esa postura será difícil de sostener.

La competencia de los países vecinos y de Australia será importante y probablemente evite que los precios se vayan a los niveles a los que estuvieron en el primer semestre de 2022; particularmente Argentina, cuya moneda no para de depreciarse y tendrá una competitividad cambiaria muy fuerte, aún mayor a la actual.

Pero el escenario de buena demanda y buenas condiciones productivas parece afianzarse, escalón a escalón. El primero fue el dato del envión que está teniendo la economía de China; el segundo, una buena lluvia que aparece sobre el 1º de mayo que puede consolidar la disponibilidad de agua para los verdeos y amortiguar los efectos del invierno post sequía.

Los precios ya son interesantes, desde el precio de exportación consolidándose en US$ 4.500 a la sucesión de subas en el gordo, y a la venta de Lote 21 de este miércoles lo ratifican, lo que da oxígeno para que la ganadería invierta en comida para pasar el invierno.

Imagen: Blasina y Asociados

Escribe Eduardo Blasina para Blasina y Asociados