Josefina Araya, conocida artísticamente como Clipper, es una de las artistas que integra la grilla de Canciones y poesía del Río de la Plata, un festival integrado exclusivamente por mujeres artistas como Hilda Lazarazu e Ino Guridi. Será el 11 y 12 de mayo, y la rapera se muestra ansiosa por formar parte.
En su cuello tiene un collar con la Cruz de Santiago, un recuerdo del Camino de Santiago, al que ella define como una de las mejores experiencias de su vida. Clipper tiene un gran arraigo en España, desde las invitaciones como host de Red Bull hasta los sold out en Madrid.
También dejó sus rimas por Buenos Aires, lugar en el que vivió varios años y donde se inició en el freestyle. Ahora hace años que se dedica a su carrera musical, al margen de la improvisación, en gran parte por estar en desacuerdo con ciertas lógicas.
El año pasado lanzó Cuestión de tiempo, un disco que combina sonidos de diferentes géneros y que requirió tiempo y trabajo, no solo de ella, sino también de varios productores.
Está enfocada en crear un nuevo disco, sin fecha de lanzamiento, pero con la seguridad de estar embarcada por completo en el proceso creativo de este. Lo define como una serie de experimentos, un antes y un después en su trayectoria. Un proyecto en el que una Clipper más libre, y menos preocupada por tocar temas tabú, va a seguir demostrando por qué hace rap. Para decir lo que tenga ganas, cuando tenga ganas.
Don Padoshon (2020) tiene bastante de electrónica, Cuestión de tiempo (2023) juega entre diferentes matices. Es común escuchar que a los artistas no les gusta encasillarse en un solo género, ¿a vos te pasa lo mismo?
En realidad, la idea de Cuestión de tiempo fue hacer lo que tenía ganas en el momento en el que tenía ganas de hacerlo. Fue un disco que se trabajó durante dos años y había conceptos de canciones que me parecían que encajaban más en una bachata, en una electrónica, o en un boom bap súper cuadrado, y así lo hice. Trabajé con varios productores. De Montevideo y de la Costa, con DS Studio de Madrid, que es con quien estoy haciendo la producción y laburando más.
¿Cómo transmitís y defendés tu visión a un productor y la trasladás a otros para que quede un solo concepto?
Creo que la esencia del concepto del disco es que toda la dirección y producción de las canciones las hago yo, entonces le pude dar la línea de ese lado, independientemente del productor que estuviera trabajando detrás. Con los productores conectás o no conectás. La canción ya suena en tu cabeza, entonces tenés que intentar explicarle cómo está sonando para que lo baje. Si conectás, lo va a bajar bien, incluso le va a dar su idea e impronta. Si no conectás, puede quedar cualquier cosa, incluso que la canción no le guste a ninguno de los dos.
Lo ideal es tener tu productor de cabecera, así como un médico de cabecera que ya te conoce y sabe cuáles son todas tus dolencias y carencias, entonces sabe por dónde ir. Pero también me encanta conocer productores nuevos y ver cómo son sus miradas. Haberlo trabajado en España, siendo tan iguales y distintos en un montón de cosas, le dio otra impronta a las canciones.
¿Cómo es tu proceso creativo?
A la hora de sentarme a componer, depende mucho si lo hago sola en casa y hago la maqueta, o si me junto con el productor en el estudio y hacemos todo de cero. Obviamente, a diferencia del freestyle, tenés más opciones de experimentar y decir mejor lo que querés decir, buscarle una vuelta.
Vas a presentarte en Canciones y poesía del Río de la Plata, un festival con una grilla integrada exclusivamente por compositoras y poetas.
Estoy ansiosa, nos preguntaron a las músicas si queríamos elegir una poesía para leer. Es un terreno mega desconocido para mí, nunca leí una poesía en un escenario.
¿Cómo manejás el hecho de que una carrera no es solamente hacer arte, sino también mantener un negocio?
Si vos querés vivir de la música, también tenés que dar el brazo a torcer con un montón de cosas que implican vivir en sociedad. Así como yo puedo vender ocho horas de mi tiempo siendo moza en un café y que me paguen por eso, puedo vender mis redes para recomendar algo, o para mostrar algún producto. Eso es parte de la marca, se entrevera un poco con la música. No me ha pasado de tener que cambiar estilos, letras o música por pedidos de una marca. No sé si lo haría, puede suceder por necesidad, pero no va dentro de mis principios. Prefiero ser fiel a lo que hago antes que pensar en la plata que genera.
Hace poco tiempo, la contratación de shows de Lali Espósito por parte de entes del Estado desataron polémica. ¿Cuál es tu postura al respecto?
Independientemente del equipo que tenés, el artista tiene un presupuesto. Por ejemplo, “este show vale 10 pesos”, si el artista que cobra 10 y la persona que está contratando paga 10 están de acuerdo, listo. Si yo compré un mueble y me salió 10 pesos, y la otra persona dice: “Qué mueble caro”, yo lo compré a ese precio porque yo quería ese mueble. Si para vos salía menos, perfecto, buscalo a ese precio en otro lado.
El precio se lo pone la persona que lo está haciendo sobre la base de lo que le parezca, si te parece muy caro no contrates. Es un acuerdo de dos partes, la gente lo habla como si la persona estuviera robando. Yo paso un presupuesto, me aceptan el presupuesto, hacemos el laburo.