Por Catalina Zabala
catazabalaa
No se puede reducir el reggae a un género musical, sería un error. Su semilla está en la religión, en la filosofía, en estilos de vida y en figuras de la historia. Su cuna está en Jamaica y en el rastafari. En rasgos hinduistas, elementos judeocristianos y cultos africanos arrastrados a la isla por un pasado esclavista. En Marcus Garvey y su “África para los africanos”. Todo eso se mezcló en los barrios marginales de Kingston en los sesenta. En otros tiempos, el reggae era una suerte de oración que pedía por el regreso al hogar de los ancestros.
Bahiano fue un pionero indiscutido del género en una América Latina de los noventa, pero lo enfocó de una manera que hasta la fecha no era tan frecuente. A él lo cautivó, únicamente, su musicalidad. Separó al ritmo de la gran carga mística que lo acompañaba, y popularizó su sonido.
Fue líder y vocalista de Los Pericos durante 10 años; con ellos, guste o no, marcó la historia de la música argentina. Su participación en el histórico Festival Reggae Sunsplash, 1993 y 1994 y su visita a los estudios Tuff Gong de Bob Marley, invitados por su esposa, Rita Marley, son algunos de sus logros conseguidos en conjunto, pero que hoy solo mantienen relación a través de las canciones.
Lleva dos décadas de carrera solista en su haber. Con su proyecto propio actualizó sus clásicos y escribió nuevos. Intercambió con voces jóvenes y no tanto. En 2023 participó del remix de "Roll" de Julian Marley, uno de los hijos de Bob. A sus 62 años, sigue haciendo música como un componente vital que no puede esquivar.
Se presenta en Uruguay este viernes 12 de setiembre, en el Montevideo Music Box. Las entradas se encuentran disponibles y pueden adquirirse aquí.
Llevás casi 40 años de una carrera centrada en el reggae. ¿Qué encontraste y qué seguís encontrando hasta hoy en ese género?
El reggae sigue estando presente a nivel mundial, no es solamente algo de acá. Ha influido en muchísimas bandas como The Police o The Clash en los ochenta y los noventa, y sigue influyendo hoy en muchos artistas. Yo siempre escuché música muy diferente: desde rock, pop, blues, música disco, funk, rap, lo que se te pueda ocurrir. Pero todos preferimos una determinada música para escuchar, y yo sentía una empatía muy grande con este género, y no hay un porqué. Podría haber elegido el rock, pero la empatía mayor la tenía con el reggae, aunque también escuchara rock y pop. En el momento de trabajar con este género, creo que lo sentía muy familiar y muy cercano.
El reggae es un fenómeno en sí mismo. Nunca llega a ubicarse en el panorama más mainstream, pero a su vez siempre está presente. Tiene que ver también con su comunidad particular e incluso su religiosidad. ¿Cómo te llevás con eso?
Yo lo tomo como un género musical, como una forma de escribir. No lo vivo tanto desde el lugar religioso. Respeto muchísimo esa parte, pero creo que estamos muy lejos del pensamiento real de la religiosidad dentro del reggae. Yo creo que acá lo más simbólico, más que la religiosidad, fue la planta. Debe haber algún que otro colega o fan del reggae que lleve un precepto religioso, pero aquí en la Argentina no existe una base fundamental ni fundacional sobre la religiosidad del reggae. No hay un soporte, ni físico ni de evangelización. Creo que nos queda muy lejano. Es parte del reggae, pero porque fue esa su difusión en el mundo. Hubo una persona que se llamó Marcus Garvey que difundió en Jamaica la vuelta al África con un montón de contenido religioso. Se habla de que el rastafarismo era una de las 12 tribus de Israel cuando se escaparon de Egipto, una de esas 12 tribus extraviadas.
Hay mucho gris en esto, pero no quiere decir que haya gente que crea en eso ni que le guste el reggae por eso. A mí, en realidad, me entró principalmente por la musicalidad, e incluso en esos momentos tenía mucha más influencia de Brasil que de Jamaica mismo. Además hay otra cosa, los dreadlocks. Ahora hay gente que se dedica a arreglar y hacer dreadlocks, hay postizos y demás. Pero en esa época, fines de los ochenta, no había absolutamente nada de eso. Hoy se enfoca mucho más lo que es la fisonomía o la parte estética del reggae.
Cortesía de producción
Siempre se lo relacionó mucho con tribus urbanas y estilos de vida, como con el mundo del surf.
Sí, es que el reggae es un ritmo hecho en la playa, entonces el mar es un aliado del reggae. La parte de bienestar mental también, eso se fue adoptando en los últimos años. Ves gente que hace yoga o meditación y utiliza ciertas vertientes del reggae para eso. Yo no las llamaría tribus urbanas, pero sí gente a la que le gusta ese estilo. Que lo lleva a su forma de vivir o lo elige como el soundtrack de su vida.
Reversionaste varios de tus clásicos con artistas jóvenes para tu álbum Mucha experiencia (2022). ¿Qué aportaba esta perspectiva intergeneracional?
Yo creo que hubo una desconexión musical después de la pandemia. Fueron dos años en los cuales la gente, los escenarios y las bandas quedaron aisladas. Mucho no se podía hacer, entonces todo lo que pasaba era a través de las pantallas. Y en estas, había mucha gente que proponía sus cosas desde lo individual. Los raperos, los traperos y demás. La música se trabajaba más que nada desde lo individual, y después de la pandemia hubo que reconectar todo. En mi caso nunca tuve inconveniente en compartir, creo que la música está hecha para compartir.
Cuando hice Mucha experiencia, que es este disco que reconectaba ciertas canciones clásicas de mi repertorio de todos estos años, me dieron ganas de hacerlas convivir con otros artistas como el Ruso de Conociendo Rusia, Los Caligaris, Toledo, que es un cantante de dancehall de Costa Rica —que es otra vertiente del reggae—, y me dieron ganas de hacer algo así. Fue interesante; si vos me preguntás qué aporte le pudieron sumar ellos a las canciones, yo creo que le han dado su color, su personalidad, y yo estoy supercontento con ese resultado. Ahora, si yo tengo que entrar a ver las estadísticas y medir cuántos seguidores me dieron, esos artistas no fueron elegidos desde mi lugar por los seguidores. Nunca fue por ese lado. Si me tengo que meter en estadísticas no creo que pueda darte ninguna respuesta, porque no lo sé. Capaz no me conocían y ahora me conocen, pero son seguidores de ese otro artista. No significa que ahora tenga 15.000 seguidores nuevos.
Cortesía de producción
No hay tantos cantantes o bandas clásicas que estén dispuestas a experimentar y mezclarse con generaciones más jóvenes, sobre todo viniendo del reggae.
Claro, y a lo mejor no todos se sienten cómodos dentro de un estilo reggae para cantar. Pero en mi caso lo hice, básicamente, porque creo en eso de compartir la música y porque también tengo público joven, a pesar de tantos años de carrera. Tengo público de nuevas generaciones que me descubren como solista, y después se enteran de que estuve en Los Pericos. Después está el público de Pericos, que sabe que hice una carrera solista y que hoy tienen 30, 40, 50 años. Pero también hay generaciones nuevas.
Yo arranqué en el 2005, ya van a ser 21 años. En estos 20 años me descubrió otro público, entonces pasan cosas. La música a veces no es 1+1, ni lo que le pasa a tal o cual artista es así. No hay una fórmula exacta de qué hay que hacer para que te pasen las cosas. Yo creo que todos vienen con un talento mínimo de nacimiento, de sus genes o lo que sea, pero siempre hay que trabajarlo. Creo que pasa por ahí, y el tema no es solo hacer una canción exitosa, sino perdurar. A vos te pueden decir que tuviste suerte con una canción, pero suerte durante tantos años es más difícil que pase. Yo estoy agradecido con Dios por todo esto, que nunca pensé que fuera a durar tanto.
Los Pericos fueron referentes y pioneros del reggae a nivel regional. Tuvieron gran vínculo con Jamaica, tocaron en el Reggae Sunsplash de 1994 y estuvieron en los estudios Tuff Gong con los Marley. ¿Cómo recordás esa era?
Lo recuerdo superbien. Nadie suponía que una banda argentina iba a estar en Jamaica, en la cuna del reggae. Nadie suponía eso, ni se lo imaginaban. Yo creo que antes de Jamaica nosotros éramos bastante criticados, el rock a veces se pone así con las cosas nuevas. Cierto rock, no todos. Pero, en ese momento, era una gran mayoría. Después de la ida a Jamaica nos vieron ya con otra cara, con otros ojos, con una actitud mucho más respetuosa. Y fue una puerta que nos abrió a muchísimo público en Latinoamérica, a veces éramos mejor tratados en Latinoamérica que en nuestro propio país. Eso a veces pasa. Pero fue una experiencia enorme, realmente. Cantamos para el público jamaiquino en dos oportunidades, en 1993 y 1994 y en el Festival Reggae Sunsplash, que era el más importante a nivel mundial en el género. Hasta ahora sigo recordando esos momentos, son cosas que han marcado nuestra vida y son grandiosas.
Cortesía de producción
Hoy en día es más sencillo acceder a festivales de ese calibre por un tema de globalización, internet y redes que en ese entonces no existían.
En esos momentos no había internet ni smartphones. Hoy por hoy las cosas van mucho más rápido, está esa posibilidad de difundir tu música en redes. Eso aceleró muchísimo todo. Uno tal vez no depende tanto de una compañía discográfica, porque antes tenías que esperar tu turno para difundir tu música o sacar tu disco. Hoy por hoy, podés elegir tu momento, aunque tengas un soporte de compañía discográfica que te haga y te distribuya los discos.
Has dicho en varias entrevistas que a la hora de empezar como solista, fue un reto separar tu nombre de Los Pericos. ¿Cómo lidias con ese recuerdo hoy en día?
Los últimos años estuve tratando de no hablar de Los Pericos. Fue una época que ya transité, le di todo lo que le tenía que dar a la banda. Mi relación es con las canciones de esa época, porque las escribí todas yo. Esa relación siempre va a estar. Yo a los chicos hace mucho tiempo que no los veo, y realmente no estoy pendiente de lo que ellos hacen. Estoy enfocado más que nada en mi carrera y en las cosas que tengo ganas de hacer, básicamente es eso.
Participaste en el remix de la canción "Roll" de Julian Marley en 2023. ¿Cómo se dio y cómo fue tu experiencia?
Estaba en mi casa y me llegó una comunicación de un productor preguntando si me importaba que me contactaran otros productores para hacer una colaboración con un artista. No me dieron mucha información, y les dije que no había problema. Cuando se comunicaron directamente conmigo me dijeron que era una colaboración para el último disco de Julian Marley, que ya estaba por cerrarse. Se llama Colors Of Royal (2023). Julian quería que yo colaborara en un remix, una versión más en español e inglés de "Roll", que está en ese mismo disco. Iba a ser como un bonus track. Yo dije que sí, pero le pregunté al productor cuánto tiempo tenía y me dijo que era para terminarlo "hoy".
Entré en crisis porque no quería dejar de hacerlo. Fueron cuatro días de laburo muy intenso hasta que pude lograr el tema. Pude escribir la letra en español, la música y melodías en las partes que me daban a mí —que era bastante— y eso lo mandé a Miami, donde ellos trabajaban. Entró la canción y ese disco se postuló también para el Grammy americano en la categoría "reggae", y lo ganó. Hace dos semanas me llegaron los dos certificados del Grammy, como songwriter y como cantante. Fui parte de ese premio también, así que supercontento y agradecido de haber tenido una experiencia con un hijo de Marley, que creo que tampoco hubo otro artista argentino de reggae que lo haya hecho. Creo que no ha pasado, no quiero equivocarme.
¿Cómo fue conocerlo en persona?
Estuve con él en Miami porque grabamos el video de la canción, en los estudios de Inner Circle. El video cierra con una presentación que yo tenía en la escala y lo invité al show para hacer la filmación del tema en vivo. Paré la parte análoga e hicimos la parte electrónica, que era con él. Le avisamos a la gente que estaba Julian y que íbamos a hacer eso, y la gente estaba fascinada.
Este año grabaron Pura adrenalina (2025), un álbum en vivo. ¿Cómo fue la experiencia?
Muy buena, la verdad. Fue grabado en el Teatro Coliseo el año pasado, el 8 de noviembre. Hay dos partes, y la primera ya está en todas las plataformas digitales. Ahora el 4 de octubre sale un disco doble en el que se van a sumar varias canciones, porque son muchas. Se quitan algunas de las que están en la playlist digital y se suma al disco un bloque de cinco acústicos que fueron tocados también esa noche, entonces va a ser un disco doble. Eso va a salir el 4 de octubre, y todo eso grabado en el Teatro Coliseo sin invitados, solamente mi banda y yo.
Cortesía de producción
¿Cómo surge la idea de grabar un álbum en vivo?
A mí me gustan mucho las grabaciones en vivo, y la única que tuve fue con Los Pericos en 1000 vivos (2000), conmemorando los 1000 shows. No hubo nada más, y yo la verdad que quería también tener documentado cómo sueno hoy con mi banda y con mi voz, todo actualizado. Ya que hacíamos un show en el Coliseo dije "grabémoslo", y la verdad que salió tremendo.
Te presentás en Uruguay este 12 de setiembre. ¿Qué puede esperar el público?
Sí, en el Montevideo Music Box. Estuve el año pasado, entonces vamos a sumar algunas canciones. Estuvo impecable, me encantó el lugar y la respuesta de la gente. Vamos a repetir y sumar algunas canciones, mover un poco el listado. Va muy bien de ventas, así que estoy muy feliz y va a ser un exitazo.
Por Catalina Zabala
catazabalaa
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]