Uruguayo-israelí disertó sobre los medios y la guerra
La presencia de “la prensa” en la “primera guerra del Golfo” evitando “la invasión” de Irak y su rol en la “segunda guerra” libanesa de Israel desencadenando la caída del gobierno de Ehud Olmert, fueron analizados en la B´nei B´rith por Dov Avital, dirigente kibutziano de origen uruguayo.
17.10.2008 21:36
Montevideo Portal
La exposición de Avital fue precedida por una apertura a cargo del presidente local de la organización filantrópica judía B´nei B´rith, Enrique Jinchuk, quien recordó los 165 años de fundación de la entidad y los 72 de su presencia en el país.
Jinchuk destacó el “valor” relevante que los “medios de comunicación” revisten “para la democracia”, así como para “la difusión de la obra” que B´nei B´rith desarrolla en Uruguay y el mundo.
El dirigente comunitario también se refirió a la preocupación generalizada ante “la crisis” financiera internacional, que “comienza a afectar a la región” y principalmente a “las capas” sociales “más desprotegidas”.
Asimismo, aludió a las próximas elecciones presidenciales en Estados Unidos y al probable “histórico” resultado de las mismas, con un “miembro de la comunidad afroamericana” accediendo a la titularidad de la Casa Blanca.
Condenó la “lamentable carrera armamentista” que se tiene lugar a escala mundial y al papel de “algunos países” de América Latina que “lideran” ese camino en la región.
Tras citar algunas de las últimas contribuciones sociales de la entidad que preside, como “un mamógrafo” entregado recientemente al Hospital Pereira Rossell, Jinchuk evocó los dramáticos hechos ocurridos en Alemania y Austria la noche del 9 de noviembre de 1938, conocidos como la `noche de los cristales rotos´.
Ese episodio, que marcó el inicio formal de la criminal campaña de persecución nazifascista contra el pueblo judío en Europa, “no quedó sumergida en el fondo de la historia” como pretenden “algunos miembros de las Naciones Unidas”, que “amenazan” con “borrar del mapa a Israel” sin que muchos países “hagan nada” para evitarlo, fustigó Jinchuk, en clara referencia a la campaña antijudía y antiisraelí del presidente de Irán.
De Montevideo a los kibutzim
Avital, de origen uruguayo, se autodefinió como un “israelí por elección”, se refirió a su condición de “oficial del ejército” de Israel y a su postura “muy crítica” con la conducción política de ese país, antes de destacar “el valor de la educación humanista y libertaria” que recibió “en Uruguay” y que –dijo- “no” existe en “ningún otro país” del mundo.
En ese sentido, lamentó que Uruguay esté “tan ocupado en cuestiones de supervivencia” como para “olvidar” ese activo cultural que lo distingue entre las naciones.
Su ponencia versó sobre el rol de los medios de comunicación en el conflicto de Medio Oriente y en las guerras en general.
Avital es secretario general del kibutz Metzer, ubicado en la zona central de Israel, donde junto a la vecina aldea árabe Meiser mantiene desde hace varias décadas una política de convivencia y cooperación, que derivó exitosamente en un proyecto común de educación para la paz, referencia de otras iniciativas socio-culturales compartidas entre árabes y judíos en varias zonas del país.
El dirigente subrayó que “no hay guerras entre democracias” y añadió que cuando un conflicto bélico estalla entre dos Estados, “al menos uno” tiene que estar gobernado “por una dictadura”.
Evaluó que las guerras son principalmente “enfrentamientos entre sociedades” y que en su transcurso “los ejércitos son solo una parte de ella”. “No hay guerras sin horrores ni quirúrgicas”, afirmó.
Aludiendo a algunas características del conflicto árabe-israelí, como “el “terrorismo”, explicó que este fenómeno “dejó de ser una táctica” para convertirse en “una estrategia”.
En el desarrollo de la lógica terrorista “no se conquistan territorios” sino que “se habla de minar el espíritu y la solidaridad de la sociedad” en cuyo seno el terrorismo actúa.
En el marco de las guerras, señaló Avital, sus conductores hacen que “la prensa sea movilizada” para amplificar sus objetivos, y evocó la primera guerra del Golfo Pérsico, al producirse la invasión irakí de Kuwait y la posterior intervención de Estados Unidos.
Esa fue la última vez en que la presencia de periodistas “en ambos lados” del teatro de operaciones logró “impedir la invasión” efectiva de Irak por el ejército estadounidense, ya que en la “segunda guerra” del Golfo “la prensa no tuvo acceso” al terreno y “le dieron información filtrada”.
La prensa, “escudo” de la Justicia
También citó, a modo de ejemplo, la política de comunicación de los partidos terroristas Hezbollah y Hamas, libanés el primero y palestino el segundo, que “trabajan sobre la población de Israel” y cuentan con “un frente de prensa que es más importante que el frente militar” de cada una.
Avital contrastó esa realidad con el ejemplo del poderoso y moderno ejército israelí, que en la “segunda guerra del Líbano” contra Hezbollah, de mediados de 2006, nada pudo hacer con sus inutilizados “chips llenos de barro. Que los columnistas (de los diarios) escriban que (los gobernantes) piensan bombardear Irak no tiene ninguna importancia” frente a complejidades como la mencionada, ironizó.
En ese reciente conflicto armado, “la táctica” de aquella organización libanesa “no fue contra el ejército sino contra la sociedad” de Israel, cuyo máximo jefe militar, el día antes del inicio de las acciones bélicas, dispuso que fueran vendidas “todas sus acciones en bolsa. ¿Ese jefe tiene autoridad para mandar?”, se preguntó Avital, sobre el valor relativo de la información.
“¿La crítica a un mando incompetente debilita o fortalece?”, volvió a interrogar en voz alta, indicando que al difundirse la información sobre las carencias operativas y logísticas de Israel, “a los 30 segundos está (al aire) en radio Hezbollah”.
No obstante, Avital utilizó una expresión del líder de ese partido enemigo de Israel, el jeque Hassan Nasrallah, quien admitió: “lo único que envidio de Israel es su capacidad autocrítica”, reflejada en la caída del gobierno del primer ministro Ehud Olmert, que se procesa en estos meses.
Olmert hizo un “buen gobierno”, evitó que la guerra y la crisis “afecten la economía” israelí, pero la información divulgada sobre su conducción del conflicto determinó el cuestionamiento que dio origen a su próximo alejamiento, aunque el proceso institucional se fundamente en acusaciones de corrupción. “Cae por el impacto mediático de la conducción de la guerra”, recalcó.
En Israel, graficó el dirigente kibutziano, “la prensa” reúne los papeles “de fiscal, juez y verdugo”, en un país que carece de Constitución y vive una situación de guerra permanente, factor que podría propiciar tentaciones autoritarias.
Por ello, los “pilares de la democracia” israelí son “la prensa y el Poder Judicial”, que siempre “es atacado por los políticos”, frente a quienes se ubican “los medios de comunicación”, que actúan como “el escudo” de la Justicia, ilustró Avital.
Montevideo Portal
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]