Oliver Wright y Kelly Alridge se conocieron hace un año a través de un sitio web de citas, y el amor surgió de inmediato. Tanto así que Oliver decidió proponerle matrimonio a su chica, y para hacerlo se tomó un trabajo que asombraría a más de uno.
Cinco horas de trabajo, dos semanas antes del "día de la propuesta", fue lo que le demandó el arreglar su sorpresa: "Kelly, ¿te casarías conmigo?", escrito con piedras. El joven llevó a su chica a la cima de una cantera desde donde se podía apreciar perfectamente su mensaje.
"Me sentí totalmente abrumada (...) dije que sí de inmediato y él sacó un anillo y se puso de rodillas. Luego bajamos la cima y Oliver sacó una botella de champagne y dos copas, y brindamos. Los caminantes que estaban en la cima de la cantera nos gritaban 'felicitaciones', fue un momento muy especial que nunca olvidaré", contó la futura esposa al Daily Mail.