Durante tres años, en once centros del Reino Unido se trabajará secuenciando el mapa genético de 100 mil personas con la esperanza de que esa información ayude a trazar nuevos caminos en la lucha contra el cáncer y determinadas enfermedades raras.
El plan presentado por el gobierno británico contempla una inversión importante para que, en el plazo de tres años, pacientes que propongan los doctores y voluntarios que se pueden empezar a unir al proyecto a partir del mes de febrero, puedan acelerar un posible tratamiento de su enfermedad al tiempo que generen una base de datos que sirva para desarrollar nuevos conocimientos y tratamientos para el cáncer y enfermedades raras.
Los pacientes deben asumir que su código genético, anónimo, podrá ser usado por laboratorios e investigadores dentro de los propósitos del proyecto.