La tensa relación entre el oficialismo y la dirigencia del sector rural en Argentina escaló este miércoles tras un fuerte insulto propinado por el dirigente agropecuario Alfredo De Angeli al ex presidente y candidato a diputado nacional Néstor Kirchner (2003-2007).
De Angeli respondió a las declaraciones de Kirchner de que el agro busca generar un "clima destituyente" y cambió "los tanques por los tractores".
"No puedo creer que un ex presidente diga tantas pelotudeces. Un hombre, un ex presidente, que tendría que buscar la paz social, la solución; diciendo esas cosas, solamente ellos piensan así. Se quedó leyendo el diario de la década del 70", cuestionó el dirigente de la Federación Agraria de la provincia de Entre Ríos.
"Cuando escucho eso me pone tan mal, tengo que tratarlo de pelotudo, disculpame esa expresión. ¿Qué querés que diga? ¿Cómo querés que lo califique?", agregó en una entrevista radial. "Lo único que le interesa es enfrentarnos con la sociedad", afirmó el productor rural.
La situación había escalado la semana pasada, cuando el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Daniel Scioli, fue agredido por productores agropecuarios en la localidad de Lobería, en el sureste del distrito.
Los incidentes fueron repudiados por todo el arco político y las entidades rurales, a la vez que se convirtieron en tema de debate en el marco de la campaña hacia las elecciones parlamentarias del próximo 28 de junio.
Scioli, quien también se postula como candidato a diputado por el Frente Justicialista para la Victoria (FJPV, peronista) oficialista, regresó a Lobería y dio por cerrado el entredicho.
Las entidades rurales instaron a los productores a no reiterar este tipo de agresiones, que sufrieron varios funcionarios y candidatos oficialistas en diversas localidades productivas, y en cambio expresar su malestar con la política agropecuaria del gobierno a través de tractorazos.
El conflicto nació en marzo de 2008, cuando el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner decidió elevar los derechos de exportación de granos, lo que generó fuertes protestas y huelgas del sector agropecuario, hasta que finalmente el Congreso dio marcha atrás con la medida, en una de las crisis más profundas del kirchnerismo.
(Fuente: DPA)