Nacida en Costa Rica y radicada en Los Angeles, EEUU, la modelo Sarah Stage se define como un "animal de gimnasio".

Desde que supo que estaba embarazada, comenzó a tomarse fotos periódicamente para seguir el proceso de gestación. Y ni por un momento se le pasó por la cabeza dejar sus rutinas de ejercicio.

Su embarazo ha sido saludable y sin otra complicación que lograr que le crean. Recién entrada en la fase final, su vientre comenzó a asemejarse al de una mujer con una preñez reciente.

Por eso, durante todo ese tiempo, siguió trabando normalmente en su profesión de modelo.
Esta semana, Sarah compartió una nueva foto titulada "Diez días hasta que nos conozcamos", donde luce la pancita de embarazo más plana que se haya visto.

Aunque algunos la aplauden, muchas de las críticas generaron cierto dolor en la modelo que no dudó en defenderse. Durante un paso por el programa Good Morning America, dijo: "Mientras el bebé esté sano, no creo que nada más importe".