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RECITALES | LOS PIOJOS PASARON POR EL TEATRO DE VERANO

No hubo gran cola. La verdad fue entrar y listo. En el local donde compré la entrada me habían dicho que quedaban 750 todavía, a una semana del toque. Y dicho y hecho, el Teatro de Verano no se llenó. Quizás por el frío que hacía, que para otros sirvió de excusa para saltar un rato.

17.09.2002 00:00

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Montevideo COMM / Portal No hubo gran cola. La verdad fue entrar y listo. En el local donde compré la entrada me habían dicho que quedaban 750 todavía, y esto era a una semana del toque. Y dicho y hecho, el Teatro de Verano no se llenó. Quizás por el frío que hacía, aunque para otros sirvió de excusa para saltar un rato.

Un aparte antes: el telón estuvo a cargo de Buenos Muchachos. Esta banda uruguaya que en el pasado año adquirió un importante lugar en el circuito under de Montevideo y que no hace mucho sacó su disco "Dendritas contra el Bicho Feo". Esta banda suena bien. Más allá de los gustos -debo admitir que no es el tipo de rock que más me mueve, un pop rock ultraterrestre, medio sónico (si me lo permiten los Super), con grandes distorsiones - pero nadie puede decir que no les pasó por advertido. Fuertes cuerdas (atentos muchachos con la bajista) y una voz potente, hicieron un previa adecuada para dar lugar a Los Piojos. Creo que lo rescatable de esta banda está en la variedad, no es ese rock rioplatense que se mezcla con candombe, es un rock de cuerdas, ... que suena, y suena. Digno de un flim de Tarantino.

Y pasaron Los Piojos. Estaba frío. Y si bien empezó con todo el toque, no fue sino hasta "Maradó" cuando la gente explotó y se vio, cual Amsterdam en pleno clásico, la primer bengala roja. Esa que tanto vemos en los recitales argentinos por MTV. Esa que también nos gusta mucho ver, y porque nos produce esa ilusión de creer que lo que se vive es esos "recitales argentinos" es una verdadera fiesta. Y no estoy diciendo que no se viva una fiesta, pero seamos sinceros, muchos de los que estábamos ahí fuimos más para experimentar un recital "a lo argentino" (bengalas, gente alocada, pogos de 500 personas, etc), que para disfrutar de Los Piojos en si.

Pero la banda es muy buena. Enloquecen ahí arriba. Y les gusta mucho. Y esta simple afirmación explica que aparezcan tres veces a tocar hasta más no poder, explica al enano Micky subido de los parlantes, explica la montonera que hicieron al final, explica al gato Ricardo, explica los solos de Ciro en guitarra y armónica. Y explica por sobre todas las cosas que la gente, con ese frío, se estancase en las gradas y pidiendo otra a más no poder.

Si fue un toque "a lo argentino o no"... No sé. Creo que no. Fue un toque para uruguayos, esos tranquilos personajes que bailan pero que prefieren escuchar, y en este caso apreciar. Esos que con orgullo gritaron Uruguay!!, en "Verano del 92", y que rindieron homenaje con aplausos y cantos a un Hugo Fattorusso que cuánto más veterano más ritmo destila.

Segunda nota aparte: Los Piojos prestaron todo el equipo a los Buenos Muchachos, en esa onda bárbara que existe entre los rockeros, y que también existe en los argentinos en general hacia nosotros. Creo que el público le supo agradecer el gesto a los piojosos.

"Y la champaña que descorchan hoy
guarden los corchos para un bote hacer
que viene el río del hambre y la sed
y ya no hay goles que den de morfar..."


Por Juan Queijo

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