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Crítica de discos

El rey de esta selva

RECITALES | LEÓN GIECO JUNTO AL CUARTETO ZITARROSA

León Gieco se presentó este pasado fin de semana en la Sala Zitarrosa. El legendario solista argentino contó con el acompañamiento del Cuarteto Zitarrosa, en lo que significó un verdadero espectáculo.

03.09.2002 00:00

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Montevideo COMM / Portal Todo un León

Gieco abrió su diario y comenzó su cuento. Un cuento sobre una cruda realidad y con un final abierto para todos. Como siempre, de negro. Un luto que viste todo su país y él viste con orgullo. Porque pese a las tremendas críticas contra su pueblo, nadie pudo negar el orgullo de este León cuando provincia por provincia nos fue mostrando la variedad musical que encierra la Argentina.

Un León que empezó su recital rugiendo sin guitarra, y con un poema que sólo pudo ser acompañado por esa melodía: Cinco siglos igual. Armado con tres armónicas y guitarra en mano, nos contó la historia de su pueblo en Santa Fe. A medida que su relato nos involucraba reconocíamos el porqué de ciertas canciones, muchas de las cuales significaron himnos en una época donde quisieron exterminar al León.

Así conocimos como nació "En el país de la Libertad", "Soy un pobre agujero", "Canción de amor para Francisca" y otros temas que si oímos podemos creer son simbologías y significancias ocultas de un hombre en contra de un sistema impuesto... pero que realidad fueron las vivencias diarias de un joven santafecino recién llegado a la Gran Ciudad. Obviamente, hubo mucho de exageración en estos relatos pero la grandeza de un León es también obra y gracia de quienes divulgan sus hazañas.

Lo que si quedó claro fue que el León apabulló. Cuentos, armónicas, guitarra, y por supuesto una voz que muchas veces dio miedo. y como si esto fuera poco, este feroz León bailó. Obviamente, bailó sabiendo que por su grandeza como cantautor estaría perdonado como bailarín.

Cuatro más uno

Con una introducción sin desperdicio, relato de cómo se conocieron ambos artistas, León Gieco dio paso al Cuarteto Zitarrosa. Si bien la música de Gieco puede rozar los vértices de la milonga, no se puede definir al argentino como perteneciente a este rubro. Y no es que él reniegue de esto -es más, cuando la prensa lo tildó de hacer música para sirvienta, confesó que de así hacerlo, es un orgullo para él poder crear la música para estas trabajadoras-. Es la grandeza de un verdadero artista, de un verdadero portavoz, no querer ser partícipe de esa elite rockera Argentina, que en un intento anglosajón por trascender, olvidan la historia con tal de ser tapa en la Rolling Stone.

Pero Gieco no es milonga y esto es cierto. Milonga es el cuarteto Zitarrosa, estos cuatro ventrílocuos de sus guitarras, recorrieron de forma impecable los principales éxitos de Alfredo y presentaron sus nuevos temas. También se coló algún que autor de los cuales me quedó grabado la notable interpretación de "Milonga de Pelo Largo" de Dino. Mucho más gente de la que se podía pensar, era gente que iba a ver al Cuarteto Zitarrosa junto a León Gieco.

Y finalmente, el postre que a todos dejó felices, que llenó a toda al sala y obligó a pararse hasta el último de los presentes. Gieco entró a la sala, cantó e hizo cantar. Con su "Sólo le pido a Dios" despidió a todos pero tuvo que regresar porque nadie se cansaba de aplaudir, y fue sacándose el sombrero cantó "Milonga de ojos dorados" en homenaje a Zitarrosa.

Por Juan Queijo
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