Howden tiene 30 años y reside en Kent, Reino Unido, y en una reciente entrevista con Press Association volvió a insistir en lo que siempre sostiene: desempeñar el trabajo más gratificante de cuantos existen.

"Siempre hay un orgasmo ocurriendo o en camino", afirma la rubia, quien prueba en su cuerpo los juguetes sexuales de la firma Ann Summers.

Y como se le acumula trabajo, no duda en derivar tareas a sus hermanas e incluso a su madre.

"Escucharme hablar abiertamente sobre mi vida sexual ha hecho que mis amistades se sientan más a gusto hablando de la suya", expresa.

"Me educaron para tratar el tema del sexo sin traumas. En casa nunca fue un tabú, tengo cinco hermanas y les mando juguetes para que prueben".

Además de las hermanas, también la madre se ve involucrada en la labor de Karleen.

"Le mandé a mamá unas bolas Kegel, diseñadas para fortalecer los músculos de la pelvis. Siempre nos contamos todo, así que esto no tiene nada de raro", concluye.