Contenido creado por Gerardo Carrasco
Literatura

Es cuestión de tiempos

Premio Alfaguara en Montevideo

“No me interesa tanto el pasado como el origen del presente”, aseguró el escritor argentino Andrés Neuman durante la presentación en Montevideo de su obra “El viajero del siglo”, que le valiera la obtención del Premio Alfaguara de Novela 2009.

01.07.2009 03:08

Lectura: 8'

2009-07-01T03:08:00-03:00
Compartir en

Montevideo Portal

Hans es un joven teutón, ilustrado y viajero empedernido, que recorre la Europa post napoleónica ejerciendo su oficio de traductor. Wandernburgo es una pequeña ciudad ubicada en una desdibujada frontera entre Prusia y Sajonia y con características contradictorias, a la que Hans visitará “sólo por unos días”, pero donde se verá retenido por una urdimbre sutil de sabiduría, amistad y –muy especialmente- amor.

El viajero del siglo propone un ambicioso experimento literario: leer el siglo XIX con la mirada del XXI. A lo largo de la obra, una trama plural pero estupendamente ajustada, planteará un argumento múltiple, aunque no por ello digresivo. Un argumento que, en el marco de una fascinante historia de amor, replanteará las discusiones intelectuales, estéticas, sociales y religiosas de la Europa de la Restauración, tendiendo un puente entre esos debates históricos y algunos de los que ocupan nuestro presente: la extranjería, el multiculturalismo, los nacionalismos, la emancipación de la mujer.

La Editorial Alfaguara realizó la presentación de su flamante ganador en la Librería El Virrey, ubicada en 21 de Setiembre y Coronel Mora, contando con la presencia del joven autor, de sólo 32 años, y la participación de los uruguayos Pablo Casacuberta, Claudia Amengual y Gabriel Peveroni.

Claudia Amengual valoró el premio obtenido por Neuman, destacando que el reconocimiento “nos legitima un poco a todos” los escritores jóvenes y “nos tironea un poquito”. La escritora uruguaya refirió el modo en que conoció al autor argentino, durante el evento Bogotá – 39, en el año 2007. En aquella ocasión, se planteó a 39 escritores latinoamericanos de menos de 39 años, una pregunta de difícil o al menos incierta respuesta: ¿hacia dónde va a la literatura latinoamericana?

Acerca de la obra, Amengual opino que “no es una novela fácil de leer, porque tiene toda la intensidad del lenguaje poético”, y valoró un aspecto fundamental: el rescate de la trama, ya que es frecuente encontrar obras bien escritas en cuanto a lenguaje y técnica, que “dejan afuera a la historia”. Consideró asimismo que “ El viajero del siglo es una obra escrita por un autor de sólo 32 años, pero tiene la madurez que otros escritores no logran en toda su vida”.

 
 Claudia Amengual lee un fragmento de El viajero del siglo. Montevideo Portal

Posteriormente, la también joven escritora ponderó “la capacidad para comprender la sensibilidad femenina y los vericuetos del amor” que Neuman demuestra en su libro. Libro que a  su entender “Es una historia de amor, tema que no está pasado de moda”.

A su turno, Pablo Casacuberta –quien también participara de Bogotá – 39 –comenzó su alocución con una tajante valoración de la calidad literaria del libro de Neuman y su valor intrínseco, más allá de los pormenores históricos que aborda. “La historia importa un comino cuando lo estás leyendo” sentenció, agregando que, a pesar de desarrollarse en la primera mitad del siglo XIX, los debates sostenidos por los personajes, poseen una innegable cercanía con el presente. “Son discusiones como las que sin duda sostuvieron nuestros padres”, opinó Casacuberta.

“El placer de la narración es patente: no importa lo intertextual, uno quiere saber qué pasa, si la chica se casa con el malo”, señaló con entusiasmo. Subrayó también el hecho de que, a pesar de la presencia de intensos debates filosóficos, El viajero del siglo no aborda la filosofía “como un pretexto para que el autor exponga sus discurrir acerca del tema”. Muy por el contrario, “es una novela que habla de la vida, y la filosofía está dentro de esa vida.”

Finalmente, Andrés Neuman, con claros conceptos, gran sentido del humor y encomiable sencillez, habló acerca de su premiada obra. “Quise contar el lado B de las historias clásicas” explicó, destacando dentro de los diferentes argumentos subsidiarios, aquel que constituye el núcleo del relato: la deliciosa historia de amor entre Hans y Sophie. Una historia de sentimientos que niegan esa tradicional separación de lo intelectual que a veces se les atribuye. Porque en la novela de Neuman, se seduce desde la inteligencia y el conocimiento, y la agilidad y profundidad del pensamiento pueden valer más que las caricias, las miradas y los requiebros –que también los hay- desembocando en un romance memorable que agitará por igual camas y libros.

Neuman detalló que la historia de amor que ocupa la mayor parte de la obra, “tiene dos tiempos”. El primero de ellos “es un educado y elegante juego de seducción decimonónico”, mientras que el segundo participa más “de lo sexual, escatológico e indecoroso”.

Aclaró también que –pese a ofrecer un argumento múltiple- El viajero del siglo no es una “novela árbol” de esas en que cada personaje inaugura una nueva línea narrativa, y “uno acaba por perderse”, Por el contrario, cada uno de los personajes laterales hace, desde su rol, aportes a la trama principal.

“Creo que es una novela de personajes”, opinó el autor, confesando que “nunca había estado sometido a tan larga convivencia ‘gran hermanesca’ con personajes de ficción” como durante la creación de la presente obra.

 
 Pablo Casacuberta elogió la obra del joven argentino. Montevideo Portal

En cuanto a la decisión de abordar un argumento histórico tan particular, el joven autor recordó que ya había escrito anteriormente otras obras acerca del presente, vinculadas a su coyuntura personal de argentino, e hijo de emigrados a España durante la dictadura.

En esta ocasión, aseguró haber decidido “escribir una novela en el pasado” sin caer en el casillero “de las novelas históricas al uso, que no me gustan, y que además son antihistóricas” porque abordan el pasado como si todo el tiempo posterior no hubiera transcurrido. Lejos de esa modalidad de escritura, la obra de Neuman recrea el siglo XIX “con todo el bagaje literario de hoy”.

“¿Por qué no apelar a recursos narrativos de hoy, sólo porque la obra se desarrolla ayer?” Preguntó, para manifestar luego que la obra transcurre “en un sitio imaginario y sin contar nada histórico” más que la información de fondo. El viajero del siglo, según su autor, “no reproduce fielmente el siglo XIX, sino que busca allí lo que tiene que ver con nosotros, para reinventarlo”.

“Yo veía el siglo como un televisor, e iba cambiando de canal: gótico, ideas, amor, misterio, epistolarios”, describió Neuman

Se refirió luego al manejo del diálogo en el relato, donde se logra “un efecto de bullicio y simultaneidad, similar al zapping en la TV o al cambio de plano en el cine” que dotan de mayor verosimilitud a los parlamentos de cada personaje.

El galardonado escritor apuntó que su novela puede ser calificada como “de ciencia ficción rebobinada”, porque ahonda en el pasado para regresar a la actualidad. “No quiero hacer arqueología. No me interesa tanto el pasado como el origen del presente” puntualizó.

“Una novela puede ser conservadora y estar ambientada en el futro, y otra desarrollarse en el pasado y ser neo vanguardista” concluyó.

 
 Julián Ubiría, de Grupo Santillana, Claudia Amengual y Andrés Neuman. Montevideo Portal


El fútbol también es historia

“En realidad no me gusta el fútbol, pero reconozco tener el ‘trauma’ de Italia ‘90”, dijo risueño el autor al ser interrogado acerca de cierta particularidad de su novela, que hace que todos los “malos” ostenten apellidos de futbolistas alemanes de los años ‘80 y ’90.

Neuman recordó esa final entre Alemania y Argentina “cuando Maradona ya estaba gordo, y los alemanes atacaban pero parecía que era imposible que metieran un gol”, hasta que llegara “un penal inventado por el árbitro”, que significó la derrota albiceleste.

“Por eso, a cada uno de los terratenientes que en la novela abusaban de los campesinos, les iba poniendo nombres de jugadores alemanes: Rumennige, Voeller, Klinsmann”, a modo de revancha literaria.

“Además, son apellidos que combinan muy bien con los Fitche o Kant” que menudean en el libro, bromeó el escritor.

Sobre el autor

Andrés Neuman, es hispano-argentino, nació en 1977 en Buenos Aires y vive en Granada desde los 14 años. Es licenciado en Filología Hispánica por la Universidad de Granada, donde ha sido profesor de literatura hispanoamericana. Actualmente es columnista en el suplemento cultural del diario Abc, en el diario Ideal de Granada y en Sur de Málaga. Mediante una votación convocada por el Hay Festival, fue elegido entre los más destacados jóvenes autores nacidos en Latinoamérica, siendo incluido en la selección Bogotá-39. A los 22 años publicó su primera novela, Bariloche (Anagrama, 1999, reeditada en bolsillo en 2008), que fue Finalista del Premio Herralde y elegida entre las diez mejores del año por El Cultural del diario El Mundo. Sus siguientes novelas fueron La vida en las ventanas (Espasa-Calpe, 2002, Finalista del Premio Primavera) y Una vez Argentina (Anagrama, 2003).


Editorial: Alfaguara
Titulo: El viajero del siglo
Autor: Andrés Neuman
Precio: $ 480

Montevideo Portal