Lucas Rebolini, de 36 años, había sido encontrado desequilibrado y descompensado el 6 de febrero pasado y murió cuatro días después. Su cuerpo permanecía en la morgue judicial, sin identificar, desde el 12 de febrero, hasta que fue reconocido este martes, tras la denuncia de la familia de actores sobre la desaparición de su hijo.
Según informa la agencia DyN, el comisario mayor Ricardo Raúl Pedace, director de Medios de la fuerza de seguridad, explicó la tardanza en la identificación y defendió los métodos empleados por la fuerza policial.
Una de las dificultades que se presentó en el mecanismo de identificación fue que el cuerpo sin vida tenía deteriorada las "papilas dactiloscópicas" porque Rebolini Manso era "guitarrista", explicó el funcionario.
Pedace agregó que otro inconveniente fue que Leonor Manso denunció el 3 de marzo que su hijo había sido visto por última vez con vida el 22 de febrero. "Entonces, empiezan los recorridos por morgues y pedidos a diferentes morgues, inclusive del Gran Buenos Aires, sobre la presencia de personas no reconocidas con fallecimientos producidos después del 22 de febrero", señaló.
A todo esto, la familia de Lucas Rebolini pidió una segunda autopsia a su cuerpo, para esclarecer exactamente las causas de su fallecimiento.