"Es el resultado natural del estrangulamiento y el bloqueo impuesto a los civiles palestinos en Gaza", dijo el portavoz de Hamás, Sami Abu Zuhri.

El día anterior, sesenta personas habían resultado heridas en el puesto fronterizo al cargar la policía egipcia contra mujeres y niños que pedían la apertura de Rafah ante el bloqueo que Israel ejerce en los otros cinco pasos entre la franja y el exterior.

El éxodo masivo causó alarma en Israel, pero luego se comprobó que los palestinos pasaban a Egipto para hacerse con alimentos, combustible, tabaco y otros insumos que escasean en la región de Gaza, luego de siete meses de bloqueo israelí.

"Tengo una tienda en Jan Yunis (sur de Gaza), pero se me ha agotado la mayoría de productos, así que vengo a comprar lo que me falta", explicaba Hamdan, mientras cargaba con sus dos hijos varias cajas de detergente".

En el paso fronterizo de Rafah, algunos regresaban con cabras, ovejas y televisores para revenderlos mucho más caros en Gaza, donde Israel sólo ha dejado entrar seis tipos de alimentos básicos desde que Hamás expulsó en junio a las fuerzas leales al presidente palestino, Mahmud Abás.

Mientras tanto, las fuerzas policiales de Egipto se limitaron a vigilar a distancia la situación, mientras activistas de Hamás organizaban el tráfico de los viajeros, formando una fila de ingreso y otra de retirada. Hamás también realizó el control de las mercancías transportadas, incautando siete pistolas.

El Ministerio israelí emitió un comunicado, recordando a Egipto su "responsabilidad de asegurar el correcto funcionamiento" de su frontera con Gaza, aludiendo los acuerdos firmados en 2005 tras retirar a sus colonos y soldados de la franja.

Estos pactos obligan al país árabe a controlar las infiltraciones y el contrabando de armas hacia Gaza desde su suelo a través de túneles subterráneos y dejan en manos de un cuerpo de inspectores de la Unión Europea (UE) la supervisión del paso de Rafah, cerrado desde junio último.

En declaraciones a la prensa de su país, altos mandos militares israelíes calificaron la ausencia de valla fronteriza de "riesgo de primera categoría para la seguridad de Israel" por la potencial entrada de terroristas y explosivos.

En base a EFE.