El Dr. Jorge Salvat, neurocirujano de FLENI, explicó en un artículo publicado en docsalud.com los detalles sobre este cuadro que afecta a la presidenta argentina y por el que será operada este martes. 

Una colección subdural crónica se refiere a un hematoma o colección hemática o de sangre que se localiza dentro del cráneo pero por fuera del cerebro. Se sitúa exactamente entre la superficie del cerebro y debajo de las meninges que recubren este órgano y lo protegen. Su tratamiento puede constar sólo en la observación acompañada de reposo, pero de necesitarse una intervención quirúrgica, estos procedimientos suelen ser de bajo riesgo.

El cuadro que sufrió la presidente Cristina de Kirchner ocurre cuando tras un traumatismo de cráneo leve las diminutas venas que corren entre una de las capas meníngeas, precisamente la duramadre, se rompen y dejan escapar el líquido, que se acumula entre la duramadre y otra de las capas, la aracnoide. El líquido se va coleccionando por fuera del cerebro y esta acumulación lo desplaza y lo comprime, pero la sangre nunca se introduce dentro de él. Si bien su nombre puede sonar desconocido para muchos, esta condición se conoce desde hace cinco mil años e incluso los antiguos egipcios la operaban.

Si el hematoma subdural crónico es pequeño, el tratamiento consta solamente en la observación, ya que se reabsorbe solo. No se suelen recetar medicamentos para colaborar con este proceso, pero sí se sugiere quitar la toma de remedios capaces de generar trastornos en la coagulación, entre ellos las aspirinas y los anticoagulantes. Cabe aclarar que la primera mandataria puede seguir tomando levotiroxina, la hormona que deberá ingerir de por vida tras la extirpación de sus tiroides.

Pero cuando los hematomas son grandes, crecen con el tiempo o no se reabsorben y comienzan a presentar síntomas neurológicos se necesita una cirugía. Estos procedimientos son habituales, porque cuando los médicos recibimos a los pacientes lo hacemos cuando ya tienen síntomas, entre ellos convulsiones, pérdida de fuerza en brazos y piernas, confusión o dificultad para caminar o trastornos psquiátricos. Es que la persona suele no darse cuenta cuando se golpea, pasa el tiempo antes de la consulta y acude al especialista cuando hay que actuar. Esta operación, que puede ser con la realización de pequeños orificios en el cráneo o efectuando una plaqueta (craneotomía) para facilitar el drenaje de la sangre acumulada, son procedimientos de bajo riesgo.

La cefalea, manifestación más frecuente como signo de comienzo son señales de alarma. Las cefaleas crónicas y los dolores de cabeza "distintos" de los que suele sentir el paciente y reconocer como propios merecen una consulta con el especialista y la realización de tomografías y/o resonancias magnéticas.
Más allá de que el tamaño de la colección de la Presidente sólo es conocida por los médicos tratantes, desde el momento en que no se optó por una conducta quirúrgica inicial se supone que debería ser pequeña. Haberle dado inicialmente un mes de reposo tampoco significa una señal de alarma porque ese es el tiempo necesario para ver la evolución del hematoma, es decir, si éste crece o no. De presentarse nuevos síntomas se deben hacer nuevos estudios para ver si se agrandó y si se necesita una intervención quirúrgica.

Al hablar de reposo, los médicos se refieren al reposo relativo, es decir, que permanezca en el hogar pero sin la necesidad de estar en cama. Aunque sí debería evitar determinadas actividades como viajar en avión, ya que implica cambios de presiones, los ejercicios físicos y otros esfuerzos.
Mucho se habla del estrés y de si éste puede influir negativamente en el cuadro. Si bien este estado repercute en el organismo, no lo hace de manera directa en la colección subdural crónica, ya que no colabora con que el hematoma crezca.

La evolución de la colección subdural crónica pequeña -y que no crezca y se reabsorba es muy buena,- ya que se cura completamente sin dejar ningún tipo de secuelas físicas o psicológicas. Es que se trata de colecciones venosas y pequeñas, que se dan principalmente en las personas mayores y con bastante frecuencia.
 
Distinta es la colección subdural aguda, que es más grave que la crónica, ya que suele ser generada por traumatismos más severos, se detectan en los primeros estudios, ocurren dentro de las primeras horas tras el golpe y los que son importantes tienen una mortalidad muy alta. A su vez los hematomas agudos son normalmente arteriales.

En síntesis, el cuadro de la Presidente es frecuente, requiere de cuidados específicos, de controles y de reposo, pero los riesgos son bajos, independientemente de que se requiera o no una intervención quirúrgica.

Publicado en www.docsalud.com