Es una lucha…

Obama ya piensa en su gobierno

El presidente electo de Estados Unidos, Barack Obama ya comenzó a trabajar. Al asumir, el 20 de enero, se encontrará con una economía inmersa en la peor crisis financiera de los últimos 80 años, con un crecimiento negativo y con un grave deterioro del mercado inmobiliario.

05.11.2008 20:05

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Aún quedan 76 días para que Barack Obama jure el cargo, pero el futuro inquilino de la Casa Blanca ya se ha lanzado, sin demora, a sus tareas presidenciales, acuciado por la grave situación económica y las necesidades sociales del país.

Sin tiempo para deleitarse en su histórico triunfo, Obama ha mantenido en las últimas horas contactos con mandatarios de todo el mundo, entre ellos el propio George W. Bush y el Papa Benedicto XVI, en un anticipo de lo que será el día a día a partir del 20 de enero.

Tras la tensión del martes, Obama pudo desayunar el miércoles tranquilamente con sus hijas y hacer deporte en el gimnasio, aunque no le quedó mucho más tiempo libre, pues ya se ha embarcado de lleno en la formación de su equipo y en preparar la transición gubernamental.

De momento, algunos medios han informado de que el primer nombramiento será el de su jefe de Gabinete, puesto clave para el que podría elegir al congresista de Illinois, Rahm Emanuel.

Para el jueves ha sido convocado por el director de la CIA, Mike McConnell, para darle una primera sesión informativa sobre asuntos de inteligencia, iniciativa que también se ha extendido al vicepresidente electo, Joe Biden.

Sin tiempo que perder, el equipo Obama-Biden debe comenzar a forjar el programa de Gobierno para los próximos cuatro años, consciente de que las expectativas son muy altas y que la crisis le impedirá desarrollar totalmente sus planes de bajar los impuestos e invertir en programas sociales.

Durante la campaña, el senador afroamericano se ha apoyado en el mensaje de cambio, y ha convencido a los electores de que es la persona apropiada para dar una nueva dirección al país y devolver la prosperidad y el prestigio que la primera potencial mundial merece.

Pero una vez lograda la victoria, hay que convertir las promesas en hechos, especialmente en materia económica, que ha sido la prioridad de los votantes al elegir al candidato afroamericano, según las encuestas a pie de urna.

Cuando Obama se siente por primera vez en el Despacho Oval, se encontrará con una economía inmersa en la peor crisis financiera de los últimos 80 años, con un crecimiento negativo, que puede ser del 2,5 en el cuarto trimestre, y con un grave deterioro del mercado inmobiliario.

Además, las bolsas habrán sufrido una tremenda corrección, mermando la capacidad de gasto de las familias estadounidenses, e industrias enteras se habrán visto abocadas a un proceso de reconversión sin precedentes.

Entre ellas, la banca, abocada a tener que depender de las ayudas estatales para seguir operando en el día a día, y también la industria del automóvil, que se enfrenta a un futuro incierto, lo que deja a millones de trabajadores y a sus familias en la cuerda floja.

Un informe del Centro de la Investigación del Automóvil afirma que el colapso de GM y Ford destruiría dos millones de empleos, y mermaría el crecimiento del Producto Interior Bruto en dos puntos porcentuales.

La industria entera clama por un plan de rescate, sobre el que se tendrá que pronunciar Obama.

El candidato tendrá que decidir si sigue adelante con su plan para bajar los impuestos a la clase media, lo que reducirá los ingresos del Estado, y qué hacer con los propietarios morosos que pueden perder sus casas, y que supone el 9 por ciento del total.

Una de las medidas que podría tomar Obama en los próximos días es la de nombrar un secretario del Tesoro con peso, pues será el responsable de completar el plan de rescate financiero aprobado por el Congreso por un importe de 700.000 millones de dólares.

Entre los candidatos se baraja el nombre de Lawrence Summers, que ocupó el cargo con Bill Clinton, o el ex presidente de la Reserva Federal, Paul Volcker.

Un tercer nombre que suena en los foros financieros es Timothy Geithner, presidente de la Reserva Federal de Nueva York, y cuya gestión de la crisis entre la banca de Wall Street le valió todo tipo de elogios.

Antes de tomar posesión como jefe de Estado, Obama se involucrará en las negociaciones de un nuevo plan de estímulo económico en el Congreso, donde el Partido Demócrata ha reforzado su posición mayoritaria.

La presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, quiere un nuevo programa de 100.000 millones de dólares para que los estados puedan invertir en infraestructuras, escuelas y servicios públicos, con la confianza de que servirá para crear empleos.

El plan también podría incluir la entrega de cupones para los más pobres, ayudas para las familias que lidian con la posible pérdida de sus casas, y cheques de devoluciones de impuestos.

De todas partes vienen

Presidentes y organizaciones de todo el mundo felicitaron la elección estadounidense, y en general se consideró que la presidencia de Barack Obama significará un cambio positivo para Estados Unidos.

Cuba y Venezuela

En Cuba, la ministra para la Inversión Extranjera y Cooperación, Marta Lomas, afirmó que está "contenta" con el triunfo de Obama y que "el pueblo de los Estados Unidos se merece eso".

Sobre la relación de EEUU con la isla, Lomas dijo que "si Obama hace alguna acción, yo diría de suavizar el bloqueo, bienvenida sea, y por supuesto que nos va a ayudar, pero nosotros estamos preparados para que las condiciones sigan igual", dijo.

Por su parte, el presidente venezolano, Hugo Chávez, dijo que tras la elección de Obama "ha llegado la hora de establecer nuevas relaciones" entre ambos países, "sobre la base de los principios del respeto a la soberanía, la igualdad y la cooperación verdadera".

"La elección histórica de un afrodescendiente a la cabeza de la nación más poderosa del mundo es el síntoma de que el cambio de época que se ha gestado desde el Sur de la América podría estar tocando a las puertas de los Estados Unidos", agregó Chávez.

Desde el sur

Por nuestro país, el presidente Tabaré Vázquez manifestó su deseo de impulsar relaciones comerciales "justas y equitativas" con la nueva administración, mientras el vicepresidente Rodolfo Nin Novoa afirmó que los estadounidenses "votaron por un cambio de época".

Por su parte, la presidenta de Argentina, Cristina Fernández, envió una carta de felicitación a Barack Obama considerando su elección como "un gran hito" en la lucha por la igualdad social. Fernández sostuvo que "en estos momentos de crisis económica global" hacen falta "medidas audaces e innovadoras" y "acciones conjuntas".

En tanto, el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, expresó su confianza en que Obama "responderá a la 'intensa urgencia del ahora' demandada por Martin Luther King", y destacó que la victoria del candidato demócrata "representa un momento de superación histórica para Estados Unidos, que prueba una vez más la capacidad transformadora de su democracia y su sociedad".

La chilena Michelle Bachelet le deseó "el mayor de los éxitos" y se mostró convencida de que pondrá énfasis en los programas sociales, en tiempos de "serias dificultades" a nivel global, como las crisis energética, económica y alimentaria.

Transatlánticos

En tanto, los principales líderes europeos enviaron sus felicitaciones al nuevo presidente electo. Francia, que ostenta actualmente la presidencia de la Unión Europea, fue uno de los primeros países en enviar sus felicitaciones.

El presidente Nicolas Sarkozy, calificó de "victoria brillante" la de Obama, destacando la "inmensa esperanza" que supone el resultado electoral para Francia y Europa.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, felicitó a Obama y confió en que Estados Unidos una fuerzas con la UE para "transformar la crisis actual en una oportunidad".

"Necesitamos un nuevo pacto para un nuevo mundo. Espero sinceramente que con el liderazgo del presidente Obama, Estados Unidos una fuerzas con Europa para conducir este nuevo pacto. Por el beneficio de nuestras sociedades, por el beneficio del mundo", destacó.

En Alemania, Angela Merkel le dio la bienvenida a Obama pidiéndole afrontar con el respaldo de Europa los retos mundiales. "El mundo se encuentra al comienzo de su mandato ante retos sobresalientes. Estoy convencida de que, gracias a la estrecha y confiada colaboración entre Estados Unidos y Europa, afrontaremos decididamente los nuevos peligros y riesgos", dijo.

El primer ministro británico, Gordon Brown, afirmó que Obama realizó "una campaña inspiradora, que dinamizó la política con sus valores progresistas y su visión para el futuro".

En oriente, Afganistán reclamó cambios en la "guerra contra el terror" llevada adelante por el Ejército estadounidense. "Espero que su elección traiga paz y vida a Afganistán", dijo el presidente afgano, Hamid Karzai.

Irak, por su parte, es más reticente a felicitar el cambio. El ministro iraquí de Asuntos Exteriores, Hoshiar Zibari, dijo que no espera "grandes variaciones" en la política norteamericana en Irak.

"El Gobierno iraquí, que da la bienvenida y respeta la elección del pueblo estadounidense, no espera un gran cambio en la política de EEUU hacia Irak, ni que se pueda producir de la noche a la mañana", afirmó.

China y Japón también felicitaron a Obama y se refirieron a colaborar estrechamente con ese país, deseando buenas relaciones a futuro.

Por último, el Vaticano también se pronunció sobre las elecciones. El Papa Benedicto XVI manifestó que la elección de Obama es "un momento histórico" y confió en que pueda construir un mundo de paz.

Datos de EFE y agencias