El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, expresó este jueves firmemente su apoyo a la creación de un Estado palestino y expresó su convencimiento de que Israel verá esa solución como una respuesta a la paz.

En declaraciones tras una reunión de una hora y media con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina, Mahmud Abás, Obama subrayó que "no hay tiempo que perder" en el proceso de búsqueda de la paz en Oriente Medio, pero se declaró contrario a imponer "calendarios específicos" para el logro de un acuerdo.

El presidente estadounidense, que la semana pasada recibió en la Casa Blanca al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, lanzó un llamamiento a ambas partes a cumplir los compromisos adquiridos bajo la Hoja de Ruta, el plan de paz para la zona, y reclamó a Israel el fin de los asentamientos en los territorios ocupados y a los palestinos que mantengan la seguridad.

Por su parte, el presidente palestino indicó que "el tiempo apremia" para el establecimiento de un Estado para su pueblo e instó a "aprovechar cada minuto, cada momento que pasa" para lograr un acuerdo de paz.

Hasta el momento, Israel se ha resistido a los llamamientos estadounidenses y ha indicado que continuará adelante con su política de asentamientos.

Durante su visita a Washington, Netanyahu indicó que condicionaría el reinicio de las conversaciones de paz con los palestinos a que éstos acepten el derecho de Israel a existir como Estado judío.

Obama expresó su confianza en que si ambas partes tienen en cuenta "no la ganancia táctica a corto plazo, sino la estratégica a largo plazo" se podrá conseguir el objetivo de la paz en Oriente Medio.

Indicó en este sentido que "es importante esperar que ocurra el mejor de los casos" y recordó que su reunión con Netanyahu solo tuvo lugar hace diez días.

Según el presidente estadounidense, Israel acabará entendiendo que la creación de un Estado palestino es "la mejor manera" de garantizar su propia seguridad y tranquilidad.

La reunión entre Obama y Abás se produce pocos días antes de que el presidente estadounidense viaje a Oriente Medio la próxima semana.

El día 3, el jefe de la Casa Blanca tiene previsto tratar con el rey Abdalá de Arabia Saudí en Riad acerca del proceso de paz y el programa nuclear iraní.

El 4 de junio pronunciará en El Cairo su esperado discurso al mundo musulmán, donde tratará de responder a la desconfianza contra Estados Unidos, abundante en esos países durante el mandato de George W. Bush.

En sus declaraciones, el presidente estadounidense indicó que aludirá en su discurso al proceso de paz entre israelíes y palestinos, porque de otro modo "no sería apropiado", pero principalmente se centrará en enviar un mensaje más amplio para mejorar el entendimiento entre EE.UU. y los musulmanes.

(Fuente: EFE)