Cada pocas semanas suele surgir un estudio que se dedica a demostrar todos los beneficios que el ser humano puede experimentar si se dedica al deporte más viejo del mundo con la frecuencia necesaria.
Esta vez, es un estudio británico hecho por David Weeks, un profesional inglés, el que logró encontrar en el sexo más propiedades que el aloe.
Además de los beneficios evidentes por la quema de calorías, y la liberación de oxitocinas, endorfinas y prolactina durante el coito, el estudio narra otros efectos positivos que el sexo tiene sobre el organismo.
A nivel psicológico, el sexo aumenta la autoestima, el autoconocimiento, la creatividad y disminuye la depresión. En lo que respecta a lo físico, sin embargo, la lista es más larga, según recoge 20minutos.
El sexo previene ataques cardiacos al estimular el sistema cardiovascular, favorece las defensas del organismo (ya que se lo relaciona con el aumento de los anticuerpos, en especial la llamada inmunoglobulina A, que protege contra gripes y otras infecciones) y alivia los dolores debido al cóctel hormonal que genera (oxitocina y endorfinas), con un efecto analgésico.
A su vez, la práctica sexual fortalece los músculos del suelo pélvico y ayuda a evitar la incontinencia urinaria en las mujeres. En los hombres reduce el riesgo de cáncer de próstata. Asegura que en hombres de entre 20 y 30 años, tener cinco eyaculaciones o más por semana reduce el riesgo de tener cáncer de próstata en edad más tardía.
También mejora la calidad del sueño. La sensación de placer posterior al acto sexual induce un estado de relax y adormecimiento y el ejercicio realizado facilita el descanso.
Por último, "el orgasmo estimula en las mujeres la producción de una hormona del crecimiento que favorece el aspecto juveni" afirma David Weeks.