Guardar ciertos alimentos en la heladera o el freezer puede contribuir a cambiar su sabor, sus propiedades y provocar que se deterioren más rápido. Según reporta Vitónica, los siguientes alimentos deberían estar fuera de la heladera para que duren más tiempo sin perder su calidad y sabor.
Chocolate. Es uno de alimentos que generalmente van a parar a la heladeera, sobre todo por el miedo a que se derrita. Lo ideal es mantener el chocolate a una temperatura ambiente, sin mucho calor ni tanto frío.
Además, el chocolate es uno de los productos que más olores y humedad capta, por lo que no se recomienda meterlo en la heladera. Una vez abierto la mejor manera de conservar este alimento es en un envoltorio de plástico o una bolsita de congelar.
Como excepción, están los chocolates que contienen rellenos con productos lácteos. En este caso y debido a las características específicas del producto, sí sería necesario meterlo en la heladera y consumirlo en un tiempo prudencial, no más de tres o cuatro días.
Tomates. Otro alimento que al llegar de la feria o el super casi siempre termina en la heladera. Hacerlo implica alterar su proceso de maduración y perder parte del sabor de su sabor.
El frío va a propiciar que aparezca esa textura harinosa característica del tomate que hace que pierda toda su tersura y firmeza. Lo ideal es tener los tomates en un frutero o en un carrito de cocina, a temperatura ambiente, para poder disfrutar de todas sus propiedades.
Bananas. Estas frutas suelen madurar bastante rápido y para evitar que se nos pasen y se pongan demasiado maduras, las llevamos al frío. Como son frutas que generalmente se cultivan a temperaturas altas, exponerlas a la temperatura de la heladera puede propiciar que ennegrezcan y que su textura se vuelva pastosa.
Si tenemos bananas que ya están algo maduras, podemos meterlos en el refrigerador para relentizar la maduración y no perderlos, aunque no es lo ideal. Lo que hay que evitar es meterlos recién comprados cuando todavía están un poco verdes.
Cebollas y ajos. Para evitar que estos alimentos se reblandezcan, e incluso se recubran de moho, hay que evitar exponerlos a la humedad de la heladera y sacarlos siempre de las bolsas de plástico donde generalmente se meten en la verdulería.
Las cebollas tradicionales germinan mucho más rápido si están en la heladera, por lo que lo ideal para su conservación es mantenerlas en un lugar fresco y seco.
En el caso de los ajos, al igual que con las cebollas, la humedad favorece el deterioro del bulbo y la aparición de moho.