El "Ángel negro", uno de los apodos que le puso la prensa por su tenebrosa carrera delictiva, envió hace unos días una carta al Servicio Penitenciario de la provincia de Buenos Aires en la que afirma que ha cumplido largamente los plazos de la condena a reclusión perpetua que recibió en 1980 y quiere dejar la cárcel.
Robledo Puch, quien está alojado en un penal situado a unos 60 kilómetros al sur de la capital argentina, fue hallado culpable de 11 homicidios, 17 robos, una violación y dos secuestros.
Las fuentes indicaron que para que el beneficio le sea otorgado, el preso debe demostrar que está en condiciones de gozar la libertad con informes médicos y psicológicos.
De acuerdo con una pericia difundida hace unos años, Robledo Puch "sufre brotes psicóticos, tiene una personalidad perversa y agresividad contenida",
Carlos Robledo Puch, de 56 años, estudió, piano, inglés y alemán, e iba a misa todos los domingos en su juventud. Mientras su padre soñaba para él un futuro como ingeniero, Robledo quería seguir la carrera militar.
Antes de cumplir 20 años ya había asesinado a 11 personas y la prensa lo calificaba de "bestia humana", "muñeco maldito" o "monstruo con cara de niño".
El último de los crímenes de Robledo Puch es recordado tanto por su ferocidad como por el error que llevó a su detención.
En 1973, luego de ingresar en una ferretería con fines de robo y de matar a quien custodiaba el local, discutió con su cómplice y lo asesinó de un disparo.
El asesino quemó la cara y las manos de su secuaz con un soplete para evitar que le identificaran, pero olvidó sacarle sus documentos de identidad.
El nombre de Héctor Somoza llevó a la policía directamente hasta Robledo Puch, destacan las crónicas de la época.
En julio de 1973, el criminal se escapó de la cárcel, pero dos días después fue encontrado y apresado en un bar.
En el penal de Sierra Chica, donde está alojado en un pabellón para homosexuales, todavía se recuerda uno de los brotes psicóticos que padeció en 2001, cuando disfrazado con unas antiparras y una capa y asegurando ser Batman quemó un taller.
También han quedado en la memoria colectiva algunas de las frases que pronunció cuando fue juzgado.
Al recordar el primero de su crímenes, un atraco a una discoteca en 1971, se hizo mención a que había matado a dos custodios mientras éstos dormían.
"¿Qué querían, que los despertara?", se preguntó Robledo, quien alegó haber cometido su saga de asesinatos porque "a los 20 años no se puede andar sin auto ni plata".
"Esto fue un circo romano. Algún día voy a salir y los voy a matar a todos", fueron sus últimas palabras ante el tribunal de la localidad bonaerense de San Isidro que lo condenó.
Después de ocho años de haber quedado en condiciones de pedir su libertad condicional, el asesino parece decidido a cumplir unos de los deseos que expresó detrás de las rejas: "no quiero morir en prisión".
Fuente: EFE
El retorno del ángel negro
MAYOR ASESINO DE ARGENTINA PIDE LIBERTAD
Carlos Robledo Puch, considerado el mayor asesino de la historia criminal argentina, con 11 muertes en su haber antes de cumplir los 20 años, reclama la libertad después de pasar 36 años en prisión, informaron hoy fuentes penitenciarias.
28.05.2008
Acerca de los comentarios
Hemos reformulado nuestra manera de mostrar comentarios, agregando tecnología de forma de que cada lector pueda decidir qué comentarios se le mostrarán en base a la valoración que tengan estos por parte de la comunidad. AMPLIAREsto es para poder mejorar el intercambio entre los usuarios y que sea un lugar que respete las normas de convivencia.
A su vez, habilitamos la casilla [email protected], para que los lectores puedan reportar comentarios que consideren fuera de lugar y que rompan las normas de convivencia.
Si querés leerlo hacé clic aquí[+]