Contenido creado por Laura Meléndez
Salud

Pinza de cuero

Los riesgos de ponerle hielo a las bebidas

Ponerle hielo a las bebidas puede ser un riesgo para la salud. Hay que lavar bien las cubeteras y fundamentalmente las manos.

31.12.2016 16:39

Lectura: 3'

2016-12-31T16:39:00-03:00
Compartir en

Hace calor y no tenemos bebida fría. Usar hielo parece ser la solución más rápida, aunque puede ser riesgoso. El problema no es el hielo en sí, sino todos los microorganismos que se acumulan en el congelador, o incluso los que tenemos en las manos a la hora de servirlos.

En este artículo publicado en Mejor con Salud, explican las razones por las cuales deberíamos evitar los cubos de hielo en tus vasos.

Hielo sucio, bebida contaminada

Diferentes investigaciones han tratado de determinar si los cubos de hielo, tan populares en verano, son buenos para la salud.

Los resultados indican que en la mayoría de los establecimientos de comidas rápidas y cafeterías el agua que se usaba para hacer hielo estaba repleta de bacterias (en dosis similares a las halladas en los baños de los mismos locales).

El problema no es el agua con que se fabrican los hielos (que en todos los casos es potable) sino la proliferación de bacterias en la máquina que las produce o las manos de quien sirve las bebidas.

Otra cuestión que se debe tener en cuenta al viajar es que en algunos países o ciudades el agua no es potable. En este caso en particular recomiendan no consumir cubos de hielo (sin excepción). Es preferible que la bebida esté caliente a que tengamos que pasarnos varios días encerrados en el hotel con diarrea, vómitos y cólicos (en el mejor de los casos).

¿Y el hielo casero?

En caso de que preparemos nuestro propio hielo hay que prestar especial atención al lavado de manos, cuando se coloca el agua en las cubeteras y cuando se ponen los cubos en el vaso.

Otro aspecto a tener en cuenta es la limpieza del dispensador de hielo de tu heladera y las cubeteras. Si no las limpiaste bien es probable que haya crecido moho que luego pasará al cubo, de allí a la bebida y, por último, a tu organismo.

Es importante que antes de echar el agua en el recipiente verifiques que esté limpio al igual que tus manos. Cuando los cubos estén hechos, y antes de servirlos, lávate las manos para evitar transferir cualquier germen o bacteria.

Si cumples con todos los requisitos sanitarios al preparar y colocar los cubos de hielo existen menos posibilidades de introducir microorganismos perjudiciales para tu salud.

No obstante, aún hay algo más que vale la pena tener en cuenta a la hora de repensar el consumo de las bebidas demasiado frías: la irritación que provoca en la garganta y cuerdas vocales.

Si al llegar a casa con mucho calor lo primero que haces es beber un refresco, un jugo o un vaso de agua bien fría (con cubos de hielo o de la heladera) puedes sufrir dolor de garganta o incluso disfonía.