Aurora Guerra, profesora de Dermatología de la Universidad Complutense de Madrid y presidenta del Grupo de Dermatología Psiquiátrica de la Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV), acaba de publicar "Convivir con los problemas capilares, un libro en el que echa por tierra la leyenda de que los pelados tienen mayor potencia sexual que el común de los mortales.
En declaraciones que recoge la agencia Europa Press, Guerra señaló que la calvicie y la potencia sexual "no tienen nada que ver porque, aunque las hormonas masculinas influyen sobre el pelo, no es por la cantidad, sino desde el punto de vista genético". Ahora bien, los calvos sí pueden tener problemas cardíacos, dado que muchas hormonas que influyen sobre el cabello lo hacen también sobre el metabolismo, la resistencia a la insulina y la presión arterial, y que, a la larga, repercute en el corazón. Las mujeres que padecen calvicie también están en este grupo de riesgo.
La alopecia androgenética es el tipo de alopecia más común. El 90 por ciento de los varones mayores de 21 años tiene entradas y el 50 por ciento de los hombres mayores de 40 años tiene la zona de la coronilla despoblada de pelo.