Robert Redford cumple 85 años y en sus más de 60 de trayectoria pasó de ser considerado un galán a actor talentoso, a director respetado, a impulsor del cine independiente con su Festival de Sundance, a activista contra el cambio climático. Esos atributos, sumados, lo convierten en un referente de la industria cinematográfica, uno de esos personajes que pasan a la historia en vida.
Amor al arte. Nacido el 18 de agosto de 1936 en Santa Mónica (California), Charles Robert Redford logró entrar en la Universidad de Colorado con una beca gracias a su habilidad en el béisbol. Era una época en la que el actor asegura que estaba "borracho casi a diario" a causa de la depresión que le generó la muerte de su madre. Al ser expulsado de la universidad, decidió probar suerte con la pintura en París, lo que lo llevó a recorrer Europa hasta su regreso a Estados Unidos en 1958, cuando conoció a la que fue su primera esposa, Lola van Wagenen. Con ella, la mujer que lo animó a iniciar una carrera en el teatro que después lo llevaría al cine, estuvo casado hasta 1985.
Su veta artística se manifestó al principio en el diseño de escenarios en el Pratt Institute de Nueva York, para pasar más tarde a la interpretación en la American Academy of Dramatic Arts. Su debut como actor fue en 1960 con la obra Tall Story. Trabajó en otras varias obras de Broadway que le dieron visibilidad y propiciaron su desembarco en Hollywood. En 1962 llegó la primera oportunidad en el cine con la película El que mató por placer, en la que el californiano trabajó con Sidney Pollack, quien más tarde lo dirigiría en otras seis películas.

También en 2004 recibió el Oscar honorífico de manos de Barbra Streisand. Juntos interpretaron a una pareja en Nuestros años felices, ganadora de dos premios Oscar.
En 1966 obtuvo su primer reconocimiento en cine con la película Intimidades de una adolescente, por la que ganó el Globo de Oro a Nueva Estrella del Año. Allí Redford interpretaba a un actor que enamora a la protagonista, una adolescente que se convierte en una afamada actriz de manera muy precoz, interpretada por Natalie Wood.
La fama. Su trabajo junto a Jane Fonda en Descalzos en el parque (1967) terminó de consolidar su fama y su carrera. La pareja que conformaban el actor -que había interpretado el papel cinco años antes en la versión teatral de esta pieza de Neil Simon- y la actriz, tan bellos, atolondrados y perdidamente enamorados, conquistó al público.

Para entonces Redford ya había tenido tres hijos: Scott -que falleció con pocos meses, en 1959-; Shawna, nacida en 1960; y David James, en 1962. Más tarde, en 1970, llegaría la cuarta y última descendiente del actor, Amy.
Todo lo que vino a continuación fueron éxitos que lo terminaron de establecer como estrella. Las películas que protagonizó junto con su colega y amigo Paul Newman se volvieron clásicos cinematográficos: Butch Cassidy and the Sundance Kid (1969, ganadora de cuatro Oscar) y El Golpe (1973, ganadora de siete estatuillas). Tan representativa fue la primera en la trayectoria de Redford que dio nombre al instituto de cine que el director y actor fundaría 12 años después. El Golpe marcó también un mojón por valerle su primera nominación al Oscar a mejor actor.
Ese año, 1973, fue también en el que protagonizó junto a Barbra Streisand Nuestros años felices, un recordado drama romántico celebrado también por su música: el filme recibió el Oscar a mejor banda sonora y a mejor canción original.
Los reconocimientos. Su carácter de estrella y actor reputado ya era incuestionable cuando protagonizó, junto con Dustin Hoffman, Todos los hombres del presidente (1976), sobre el escándalo del caso Watergate, que revolucionó el clima político en Estados Unidos, en el que Redford interpretó al periodista Bob Woodward.
En 1980 se aventuró por primera vez a dar el paso detrás de cámara para dirigir Gente como uno, un drama familiar que consiguió cuatro premios de la Academia incluyendo mejor director y mejor película. Asimismo, en esa década llegó el que se considera uno de sus filmes más emblemáticos, Africa mía (1985), en el que comparte pantalla y un amor ficticio con Meryl Streep, y que obtuvo siete Oscar y tres Globo de Oro.
Después de este trabajo puso fin, tras 27 años, a su matrimonio con Lola van Wagenen y comenzó una relación con la brasileña Sonia Braga. Además, siguió trabajando de manera incansable en diferentes proyectos, tanto de director como de actor, entre los que destacan Nada es para siempre (1992), con Brad Pitt, y Propuesta indecente (1993), una controvertida historia con Demi Moore.

Meryl Streep, coprotagonista de Redford en la laureada África mía, le entregó el premio del Consejo Nacional de Defensa de los Recursos Naturales, en 2004.
El respeto. Su trayectoria profesional ha hecho que Redford sea admirado y respetado por colegas, que no escatiman en elogios. "Si Robert Redford fuera británico sería Lord", manifestó la actriz británica Helen Mirren, y agregó: "Todos tenemos una enorme deuda con él porque ha tenido un gran impacto en el cine a través de Sundance".
La gran influencia en actores, directores y guionistas "al cambiar el tipo de material que ahora se considera aceptable en el cine", como apuntó la actriz, junto con la carrera de Robert Redford como actor y director, fueron reconocidas con el Oscar honorífico que le entregó la Academia de Hollywood en 2002.
Su etapa al frente del Instituto Sundance, fundado en 1981 y del que surgió el festival de cine, no habría sido posible sin el resto de su experiencia profesional: "Sundance nació de una década de éxitos, muy satisfactoria y grandiosa", dijo Redford. "Los artistas asumimos los riesgos para mantener la diversidad", agregó el actor, que ha promovido proyectos como Diarios de motocicleta, película basada en los viajes de juventud de Ernesto Che Guevara.
Últimas conquistas. Actualmente, su corazón lo ocupa la pintora alemana Sibylle Szaggars, con quien lleva casado 10 años y más de 20 de relación.
Entre sus últimos trabajos como actor figura la película producida para Netflix Nosotros en la noche (2017), un reencuentro en escena con Jane Fonda para dar vida a un amor maduro y apacible. Otro de sus filmes más recientes es The Old Man and the Gun (2018, basada en hechos reales), con Sissy Spacek y Casey Affleck, en la que interpreta a Forrest Tucker, un hombre que a los 70 años escapó de la cárcel de San Quentin y cometió una serie de asaltos.
En el último tiempo ha hecho también pequeñas apariciones en producciones de Marvel como Capitán América y el soldado del invierno (2014) y Avengers: Endgame (2019). Se ha dicho que este podría ser su último papel.
Una visita en su infancia al Parque Natural de Yosemite, en las montañas de Sierra Nevada de California, despertó su activismo pronaturaleza. Según dijo a El País de Madrid: "El futuro no tiene que estar solo orientado al desarrollo, sino a la conservación si buscamos la supervivencia de nuestra especie". El Instituto Sundance y el festival, que sigue organizando año a año, así como la causa ambiental parecen tener hoy toda su atención.
A partir de Efe
