Morochos, rubios, pelirojos, con pelo en el pecho, con barba, con pectorales y abdominales bien marcados. El catálogo para pedir hombres a medida es extenso y la demanda va in crescendo, en Estados Unidos. Por el momento el target de usuarias está situado en Texas, Minnesota y Michigan, según reporta Nosotras. El precio por adquirir un muñeco arranca en US$ 6.000 y va subiendo de acuerdo a los atributos elegidos. Los distribuye la marca Sinthetics.
Según fuentes del fabricante, lo que motiva a una mujer a comprar un muñeco sexual, no es lo mismo que a un hombre. Mientras los hombres las prefieren con medidas perfectas para hacer volar la imaginación, las mujeres los buscan naturales e imperfectos. La mayoría pide que se le añadan pecas, cicatrices, tatuajes y marcas que los hagan más reales. La demanda de pelos, tanto en los pectorales, como en los genitales también es una demanda recurrente.