Las siete hermanas Sutherland nacieron entre 1851 y 1865 en el condado de Niágara y se dedicaban a ofrecer conciertos itinerantes, pero el verdadero atractivo eran sus sorprendentes cabelleras de más de un metro, informó ABC. 

Su padre, quien se percató del interés que despertaban sus hijas, lanzó al mercado una loción que llamó el "Cultivador de pelo de las hermanas Sutherland", que alcanzó un éxito fenomenal.

El primer año de ventas obtuvo cerca de 90.000 dólares y las ganancias totales llegaron hasta los tres millones de dólares, una cifra nada despreciable en aquella época, y que les permitió llevar una vida por todo lo alto, aunque finalmente, según su biógrafo, acabaran muriendo en la pobreza.