La decisión de ampliar el acceso a la anticoncepción fue anunciada por la Fundación Bill y Melinda Gates, el gigante farmacéutico Pfizer y el Fondo de Inversión Infantil

Sayana Press, tal el nombre oficial del método en cuestión, se venderá a compradoras registradas, permitiendo a algunas de las mujeres más pobres del mundo obtener el dispositivo a un costo reducido o recibirlo gratuitamente.

El anticonceptivo se basa en la tecnología que se utilizó para dar vacunas contra la hepatitis B en Indonesia y fue utilizado por primera vez para la anticoncepción en Burkina Faso.

Se trata de un dispositivo de un solo uso y que viene cargado de origen, por lo que reduce el riesgo de contagio de enfermedades debido a uso compartido de agujas. Su efecto dura tres meses

Lo simple de su aplicación hace que los trabajadores de la salud puedan administrarlo fácilmente en los más diversos contextos, incluyendo en los hogares rurales, según consigna The Independent.


"Cuando las mujeres son capaces de planificar sus familias, tienen más probabilidades de sobrevivir el embarazo y el parto, tener niños más sanos e invertir más en su salud y el bienestar de sus familias", explica el doctor Christopher Elias, director del programa de desarrollo global de la Fundación Gates.

"Estamos orgullosos de ser parte de esta innovadora colaboración público-privada, que ayudará a muchas mujeres en todo el mundo - incluso en áreas remotas - a planificar sus vidas y su futuro", añadió.

Entre las mujeres en los países en desarrollo, los anticonceptivos inyectables son un método de planificación familiar ampliamente utilizado. En los países más pobres, el riesgo de muerte en la mujer que da a luz puede alcanzar tasas muy elevadas, incluso de una de cada quince.