Contenido creado por Inés Nogueiras
Salud

Con dolor

La vulvodinia, condición femenina que torna doloroso el sexo

La incidencia de la vulvodinia, un dolor no explicado de la vulva que torna doloroso el sexo, el uso de tampones o aún el sentarse, varía por edad, grupo étnico y condición marital, según estudio.

23.01.2014 17:41

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2014-01-23T17:41:00-03:00
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Esta condición crónica afecta entre ocho millones y diez millones de mujeres en algún momento de sus vidas.

Un estudio de la Universidad de Michigan reveló que las mujeres hispanas -encuestadas en el área metropolitana de Detroit- resultaron dos veces más propensas que las blancas a ser afectadas por vulvodinia, mientras que la condición afectó a una mujer negra por cada dos blancas.

En tanto, las mujeres más jóvenes, las que experimentaban dolores durante la relación sexual o dolor vulvar en los últimos seis meses y las mujeres con problemas para dormir, depresión y dolor crónico preexistentes también resultaron más propensas a desarrollar vulvodinia.

"Encontramos las diferencias más impresionantes e inexplicables entre grupos étnicos y raciales. Otros factores predictores incluyen la edad más temprana, la disfunción del sueño, condiciones comórbidas de dolor, síntomas genitales que no cumplen todavía criterios de diagnóstico y angustia psicológica", dijo la investigadora principal Barbara D. Reed, profesora de medicina familiar en la Escuela de Medicina de la UM.


La vulvodinia se caracteriza por una irritación ardiente, o un dolor agudo cerca de la apertura de la vagina. La localización, constancia y gravedad del dolor varía entre las mujeres. Para algunas el dolor vulvar puede ser consecuencia de actividades como el andar en bicicleta, el uso de tampón o el coito, y para otras puede ser un dolor constante y espontáneo.

"Uno de los problemas mayores con la vulvodinia es que los médicos tienden a no reconocerla, diagnosticarla o tratarla y por eso tantas mujeres sufren sin saber que sus síntomas tienen un nombre y que es posible un tratamiento", dijo Reed.

"Cuanto más los médicos sean conscientes de la frecuencia con que esto ocurre y a quién afecta la condición, más probable es que eduquen a las pacientes acerca de la vulvodinia y les den tratamiento o las refieran para recibir asistencia", concluyó.