Contenido creado por Laura Meléndez
Salud

Un mes para recordar

La nostaglia llega a las dietas

La dieta Mayo, creada por la famosa clínica estadounidense y propone no sobrepasar las mil calorías diarias, estuvo de moda en los 80. Y como todas las cosas que logran cierto impacto, cada tanto vuelve.

10.08.2015 12:33

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2015-08-10T12:33:00-03:00
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Desde que surgiera hace más de 20 años, la dieta Mayo está sujeta a ciertas exigencias para lograr los objetivos de adelgazar. Los dos elementos primordiales de esta dieta, según repasa En Femenino, son el huevo y el pomelo, pero también se basa en diversificar el consumo de ensaladas.

¿En qué consiste? A pesar de ser un tanto restrictiva, la dieta Mayo sigue premisas muy sencillas, ya que se basa en la necesidad de controlar los aportes calóricos diarios, potenciando la presencia de las proteínas en el menú y reduciendo los hidratos de carbono. De esta manera, y siguiendo a rajatabla los menús que propone esta dieta, se pueden hacer tres comidas al día que en total sumen menos de 1000 kcal durante dos semanas.

Durante los más de 20 años que avalan dicha dieta, se ha comprobado que los resultados son notorios y pueden perderse entre 5 y 7 kilos luego de dos semanas. Eso sí, hay que tener en cuenta el desequilibrio nutricional que supone dicho proceso durante estas dos semanas y el posible riesgo de aumentar del nivel de colesterol, por lo que es importante recurrir al médico o nutricionista para saber si tu organismo es apto para hacer esta dieta y evitar complicaciones. Es una de las dietas más transparentes: ingiriendo muy pocas calorías se puede llegar a perder mucho peso.

Permitidos y prohibidos

En la dieta Mayo el pomelo forma parte de un plan de adelgazamiento, ya que es el elemento que te ayudará a quemar grasas, al igual que los huevos. De hecho, entre sus pautas se propone comer hasta media docena al día, ya que son ricos en proteínas, pobres en calorías, y provocan una rápida sensación de saciedad. Esto, mantenido en el tiempo, es una locura para la salud, así que en caso de que hagas la dieta no es conveniente prolongarla.

Los alimentos que hay que mantener lejos son: las materias grasas, azúcares, alimentos con alto contenido en fécula, legumbres, productos lácteos, y la mayoría de las frutas salvo el pomelo.

Una de las particularidades de esta dieta es que reduce el número de comidas diarias a tres, desayuno, almuerzo y cena.

Ventajas e inconvenientes

Como ventaja se destaca que se trata de una dieta fácil de llevar a cabo, pues no requiere una excesiva preparación culinaria. Además, cuenta con una tasa calórica tan reducida, que la pérdida de peso un hecho.
Sin embargo, como suele ocurrir en todas las dietas, cuenta con ciertos inconvenientes, como el hecho de que no pueda durar más de 14 días ya que, si se superase dicho período, se pondría en riesgo el sistema metabólico debido al bajo e insuficiente aporte calórico que recibe vuestro organismo.

Hay ciertas advertencias a tener en cuenta, como por ejemplo, la carencia en proteínas, calcio, potasio y vitaminas.

Seguir esta dieta puede provocar cansancio e incluso mareos pues el organismo recupera su energía en los tejidos adiposos (la grasa), pero también en los tejidos musculares. La sensación de hambre es elevada.

Los huevos son ricos en colesterol, y a largo plazo un nivel alto del mismo provoca riesgo cardiovascular.

Los kilos perdidos se pueden recuperar muy rápido, e incluso se pueden ganar más kilos debido al efecto rebote.

Para evitar males mayores, es recomendable seguir una alimentación saludable que permita mantener los niveles de nutrientes, proteínas y vitaminas en su lugar. Y hacer ejercicio, que ayuda a reducir kilos casi sin riesgo.