En la primera jornada de atletismo, y en la primera prueba que ofrecía medallas, una atleta etíope hizo historia grande.

Almaz Ayana, de 24 años, puso un tiempo de 29:17:45 en los 10.000 metros y batió el récord mundial por más de 14 segundos.

La marca pertenecía a la china Wang Juxia, registro vigente desde 1993, aunque siempre estuvo bajo sospecha ya que otras seis atletas del mismo entrenador fueron sacionadas por dopaje.

La atleta etíope fue campeona mundial de los 5.000 metros el año pasado, pero para estos Juegos se animó a una distancia de fondo mayor, aunque también competirá en la prueba de 5 kilómetros.

La medalla de plata fue para Cheruiyot de Kenia, y la de bronce para otra representante de Etiopía, Dibaba.