La boda ocurrió en el pabellón de terapia intensiva del hospital de Padua, al norte de Italia, donde la mujer permanece tras haber sido ingresada con una forma de hepatitis que días atrás se agravó y por lo cual debió ser sedada.
Según informa la agencia ANSA, antes de ser sometida al coma farmacológico, la paciente dijo que deseaba casarse con su compañero, con quien tiene un hijo ya adolescente.
El hombre hizo los trámites tras constatar que no había peligro de despertar a su mujer durante unos minutos, y el domingo se consumó el matrimonio, celebrado por el secretario general del municipio de Padua.
La mujer volvió a ser sedada minutos después, y continúa grave.