Los médicos del hospital en el que Molina entró el domingo ya muerto realizan una autopsia para determinar los motivos del deceso.
El joven arquero se encontraba en su casa, situada en la localidad de Berazategui, en las afueras de Buenos Aires, acompañado de su novia, cuando aproximadamente a las 9 de la mañana sufrió un paro cardiorrespiratorio.
De acuerdo con el relato de los familiares del futbolista, Molina se encontraba durmiendo en una cama junto con su novia, quien se despertó al advertir que el futbolista no podía respirar bien y "tenía los ojos entreabiertos", informaron voceros policiales.
Ante esta situación, la joven fue a buscar a los hermanos del infortunado guardameta, quienes viven en una vivienda lindera, para pedirles ayuda, según detallaron los familiares, que añadieron que el joven futbolista "dejó de respirar" cuando lo trasladaban a un hospital cercano.
La justicia argentina inició una causa calificada como "Averiguación de causales de muerte", que se encuentra en manos del fiscal Alfredo Samprón, para conocer los motivos de la muerte del joven.
El pasado 2 de agosto falleció el que hasta ese momento era entrenador del Independiente, José Omar Pastoriza, de 61 años, a causa de una crisis cardíaca en su apartamento del barrio de Puerto Madero, en Buenos Aires.
(Con datos de EFE)