Estoy convencido de que Milton Fornaro es uno de los mejores narradores uruguayos. Cadáver se necesita, su nueva novela, me lo confirma. Es un policial protagonizado por un investigador privado de apellido Mendoza que no tiene nada que envidiarle a Maigret o Montalbano. En realidad sí tiene algo que envidiarle, pero no voy a andar contando acá el final de la novela. Después de 18 columnas estoy empezando a estimar a los lectores, por lo que les recomiendo firmemente que para este Día del Niño se regalen Cadáver se necesita y lo sigan a Mendoza siguiendo a Peñasco por la Montevideo gris de los años 70. Empecé a leer, también, Una pica en Flandes, la nueva de Daniel Chavarría, el uruguayo radicado en Cuba. Recién voy por la página 65 (y tiene 472), así que dejo en suspenso la recomendación. Pero lo poco que leí está buenísimo. Uno más para atender.
(Las dos novelas están en todas las librerías. La de Fornaro a 280 y la de Chavarría a 420)

Recibo sugerencias. Me mandan páginas para visitar. Algunas están buenas. La cagada es que te volvés adicto. Después que en la columna anterior mencioné la página de Internet youtube.com, el lector Enrique P. dejó de ser lector y se convirtió en amigo cuando me recomendó que visitara pornotube.com. Tiene todo lo que todos los varones buscamos en la red: videos pornográficos de lo que uno prefiera. Tengo que agradecer y al mismo tiempo maldecir a Enrique P. Pasé tres noches casi enteras sin poderme separar del monitor.
(Eso: pornotube.com)

Entiendo a las Madres de la Plaza, pero creo que el problema de la pasta base no tiene solución. Ni los consumidores ni sus amigos ni sus familiares ni los médicos ni los legisladores ni los comunicadores saben cómo encararlo. Es el verdadero infierno, la verdadera adicción, la verdadera violencia. Es la verdadera droga lumpen. La droga de los pobres. La que pega peor. La que mata más rápido. Entiendo, en serio, al padre que de tan desesperado terminó matando al hijo. Y a las madres que, también desesperadas, se ponen en el papel de la policía. Pero hagan lo que hagan, la cosa va a seguir igual. La pasta base es una sustancia de calidad espantosa que hace un daño terrible. No hay vuelta. Por lo menos no la hay mientras se la siga mirando como una droga más. No es como las demás sustancias que uno mete en su cuerpo: la pasta base, de verdad, toma el control. Convierte al usuario en otra cosa, perdida, más violenta, irreconocible. Por pasta base te podés convertir en un tipo capaz de robar, de pegar, de matar. Por eso no es una droga común: es única, es pesada de verdad. Daña no solo a quien decide consumirla: también daña a su entorno y al resto de la sociedad. Hasta ahora, la respuesta de quienes deberían saber más del tema es la prescindencia: mirar para el costado, responsabilizar al sistema social y su injusticia intrínseca, hablar del narcotráfico y la droga en general, como un mal abstracto, como una enfermedad curable con Panes y teatro callejero. Una de las soluciones posibles sería legalizar la marihuana y la cocaína. Pero no te ilusiones.
(Ayer un pibe mató a la madre y después se mato él. Siga el baile)

Estrenan Volver, la nueva de Almodóvar. Para ser subjetivo, reconozco que prefiero al Almodóvar del principio, el que filmaba con dos pesos, el que escribía papeles para sus amigotas, el de La ley del deseo y Laberinto de pasiones, el que pensaba en Hollywood como un sueño lejano, el que coleccionaba posters de estrellas glamorosas de los años 50. Con los años, con los Oscar, con el dinero, Almodóvar se fue poniendo "culebrunesco", aunque nunca dejó de ser fiel a sí mismo y a sus personajes, sobre todo los femeninos. Almodóvar pinta a las mujeres como ninguno. Y en cada película pone su corazón, de eso no hay duda. Pero a mí me da la impresión de que sus historias, eternamente cursis e increíbles, no encajan del todo en el molde hollywoodense. Algo falla, no me preguntes qué, no sé definirlo exactamente. Da la sensación de que lo vamos viendo envejecer, de que sus obsesiones van variando con la edad. Igual que Woody Allen, pero más cercano, más simpático, más gay, más transgresor. Más gallego, también. En Volver, usa a sus actrices-fetiche: Penélope Cruz, Carmen Maura, Chus Lampreave. Es una de familias separadas y fantasmas que no asustan pero joden. Andá a verla.
(La estrenan el viernes)

Recibo apuestas: ya sé cómo va a terminar el teleteatro del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos. Cada uno va a recitar su parte del guión: Gargano, el PIT, el Partido Comunista, Fucvam, Danilo Astori, los blancos y los colorados, los trotskistas, Kirchner, Chávez, el canciller de Brasil, Enrique Iglesias. Todos van a decir lo suyo. Que sí, que no, que más o menos, que yankis go home, que Bush borracho imperialista, que Fidel vive en la lucha del pueblo unido que jamás será vencido. Al final, los dos gobiernos van a firmar un tratado. Le ponen un nombre cualquiera, no importa, siempre que no diga textualmente "libre comercio". Cada cual reacciona de acuerdo a su conveniencia. Gargano va a decir que los yankis resultaron derrotados y aceptaron las condiciones del Partido Socialista. Que si el acuerdo era como querían los yankis él se hubiera ido, pero que va a seguir porque el acuerdo resultó como nosotros lo impusimos. Marina y el comité van a decir que no están de acuerdo, pero que aceptan por disciplina partidaria. Que va a seguir con el reparto de Panes y de cargos. Los trotskistas y el PIT van a patear, van a impulsar una manifestación por 18 de julio, van a pintar pancartas, y listo. Fidel -desde el Infierno de los revolucionarios- y Chávez desde Medio Oriente- van a decir que Uruguay se equivocó pero que sigue siendo una nación hermana. Y listo. Y, si Dios realmente es uruguayo, la economía va a mejorar sensiblemente en el mediano plazo. Como en Chile, pero a la uruguaya, despacito y con culpa.
(Seguro que Galeano escribe un libro más sobre las venas abiertas. Andá a escribirle a Chávez)

Agarran al doctor Magga como chivo expiatorio. Parece que le administró morfina a algunos de sus pacientes y les provocó la muerte. La noticia ocupa titulares de prensa y genera consecuencias morales y penales para Magga. Es, que yo recuerde, el primer médico que acepta haber realizado eutanasia en enfermos terminales. No entiendo por qué este caso en particular genera tanto revuelo. La administración del "cóctel lítico"-en general formado por clorpromacina, prometacina y petidina- es una práctica común en hospitales, sanatorios, residencias de ancianos, mutualistas, y hasta en domicilios particulares. El médico se acerca, con cara de preocupación y de resignación, a la familia del paciente y les dice que "no hay nada que hacer". Les sugiere la aplicación del cóctel usando el eufemismo "lo podemos sacar de ambiente sin sufrimiento y sin dolor". Por lo general, los familiares consienten la administración del suero. En unas diez horas, lentamente, el paciente se muere. Todos lo saben. Es algo de todos los días. Casi todos conocemos a alguien más o menos cercano que "fue sacado de ambiente". Con la eutanasia pasa lo mismo que con las drogas y con el aborto: la ley los pena, pero se practican libremente. Hasta que a alguien se le ocurre aprovecharlos para desacreditar a un enemigo.
(En el Parlamento uruguayo hay un proyecto de ley que intentaría regular los testamentos vitales. Está encajonado desde el 2001)

Muere una modelo en la pasarela, durante un desfile. La gente piensa que es parte del espectáculo. No se dan cuenta dónde termina el desfile y empieza la tragedia. Los "periodistas-policías" disfrutan: podrán hablar por unos días del mundo de las modelos y su cóctel de drogas, anorexia y, por qué no, prostitución.
(Murió. Listo. Una cagada. No hay nada más que decir. Ni siquiera lo que dijo Eunice: divina... murió desfilando )

Pregunto: ¿Por qué los canales uruguayos no pueden producir una ficción medianamente taquillera? ¿Por qué el diario argentino Perfil cuesta 45 pesos y los diarios uruguayos me los cobran el doble? ¿Por qué Galeano está a favor de Hezbollah? ¿Por qué Chávez se abraza con el presidente de Irán y sus socios del MERCOSUR no le paran el carro? ¿Por qué ningún escritor uruguayo gana el premio Alfaguara?
(Yo tengo tantas preguntas que no las puedo contar... Continuaré)