Lo primero que quiso saber Horst Köhler cuando se encontró a solas con el ministro de Economía, Roberto Lavagna, fue hasta dónde el gobierno de Néstor Kirchner tiene espacio político para ejecutar las reformas necesarias que el organismo considera fundamentales para negociar un nuevo acuerdo, esta vez de largo plazo, según informa hoy el diario argentino La Nación.
Con una postura opuesta a la que venía exhibiendo meses atrás hacia la Argentina, el jerarca se esmeró en demostrar que llegó en son de paz, con actitud cooperativa. Pero no se privó de repetir que la postergación de las ejecuciones hipotecarias es un tema que desagrada al organismo.
El diálogo con el presidente estuvo centrado en las posibilidades ciertas de que la Argentina consiga firmar un acuerdo de largo plazo con el organismo de crédito.
(En base a La Nación)