La condena de la ONU es "precipitada, ni siquiera se ha dado un tiempo de reflexión para considerar todos los hechos", dijo a la agencia Efe Yigal Palmor, portavoz del Ministerio de Exteriores israelí.
"Esta condena constituye una gesticulación automática basada únicamente en determinadas imágenes televisivas y no en un conocimiento de los hechos, además de una dosis impresionante de hipocresía", añadió Palmor.
El portavoz israelí explicó que unos 50 pasajeros de los barcos de la "Flotilla de la Libertad" se han identificado y están en el aeropuerto de Ben Gurión, cercano a Tel Aviv, a la espera de un vuelo para ser deportados a sus países, mientras que los que se niegan a identificarse han sido trasladados a la prisión de Bersheva, en el sur de Israel.
Respecto a las quejas por la falta de información sobre la identidad de las nueve personas fallecidas durante el asalto a los barcos, que tuvo lugar en la madrugada de ayer en aguas internacionales, Palmor indicó que el problema radica en que la mayoría de detenidos se niega a identificarlos.
"¿Cómo vamos a conocer la nacionalidad de los muertos si no tenemos alguna persona que los pueda identificar? Es muy difícil identificar a alguien muerto, que no puede responder, cuando sus amigos se niegan a dar cualquier información", declaró.
Según dijo a Efe el portavoz de la policía israelí, Michael Rosenfeld, más de 500 activistas que formaban parte de la flotilla humanitaria han pasado ya "la revisión de seguridad y han sido trasladados a distintas dependencias penitenciarias".
Rosenfeld admitió que se desconoce el número de activistas detenidos porque quedan algunos a bordo de los barcos atracados y unos 40 están ingresados en hospitales.
Los datos de los organizadores antes de zarpar la flota apuntaban a más de 750 activistas de 60 nacionalidades, y entre ellos, tres españoles que están detenidos en la cárcel Elá, de Beer Sheva.
Tras el sangriento abordaje de ayer, la violencia regresó hoy a la zona, donde se registra un alto grado de tensión.
El Ejército israelí mató esta mañana a dos milicianos palestinos cuando trataban de infiltrarse en Israel desde Gaza.
Los dos milicianos murieron en un tiroteo con los soldados que protegen la cerca de seguridad electrónica alrededor de la franja, en un incidente a la altura de la localidad de Jan Yunes, informaron el Ejército israelí y testigos palestinos.
El Ejército israelí confirmó en un comunicado la muerte de los dos milicianos armados y en declaraciones a Efe un portavoz militar agregó que sus cuerpos fueron hallados no lejos de la frontera.
"Dos palestinos fueron detectados cruzando la frontera y tras la persecución fueron abatidos en territorio israelí", afirmó.
Esta mañana, tras detectarse la infiltración de los milicianos, los colegios y guardería israelíes de la región fronteriza declararon el estado de alerta y ordenaron a todos los niños permanecer dentro de las instalaciones.
El sangriento resultado del abordaje de ayer ha desencadenado también una inusual y virulenta oleada de críticas contra el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, por parte de la prensa local, que llegó a pedir la dimisión del titular de Defensa, Ehud Barak, por el desastroso manejo militar de la crisis.
"¿Dónde tenía la cabeza?", "Puño de fuerza", "Los desaguisados como método de acción", "Completa estupidez", "Liderazgo de tontos", "El precio de una política deficiente" o "Fiasco en alta mar" son algunos de los muchos artículos de opinión y editoriales que hoy engalanan los principales diarios de Israel.
Es la primera vez que Netanyahu -que llegó al poder en marzo de 2009 tras formar la coalición parlamentaria mas derechista de la historia de Israel-, afronta una ola de críticas de esta magnitud por parte de la opinión pública de su país.
La versión de Israel
La Embajada de Israel emitió el siguiente comunicado en el que da su versión de los hechos.
"Las Fuerzas de Defensa de Israel (IDF) interceptaron una flotilla de seis embarcaciones que pretendían violar el bloqueo naval impuesto a la Franja de Gaza desde el cruento golpe militar de Hamas de junio de 2007.
Israel advirtió con antelación y en reiteradas oportunidades a los organizadores, desde una semana antes de los hechos, que podrían transferir sin inconvenientes el cargamento de ayuda humanitaria destinada a la Franja de Gaza por vía terrestre, y que los barcos serían derivados pacíficamente al puerto israelí de Ashdod, desde donde cada participante volaría de regreso a sus países de origen a cuenta del Estado de Israel. Israel explicó asimismo su posición a los embajadores de los países cuyos nacionales se encontraban en los barcos. El gobierno de Chipre impidió a la flotilla atracar en sus puertos o hacer uso de sus instalaciones.
Los organizadores rechazaron de plano todos los ofrecimientos israelíes, indicando que "esta misión no intenta entregar ayuda humanitaria, sino romper el cerco israelí" (Greta Berlin, AFP, 27 de mayo de 2010).
Durante la intercepción, cinco de las seis embarcaciones detuvieron su marcha, y acataron pacíficamente las órdenes de la marina israelí. Los manifestantes de la sexta embarcación, empero, atacaron sin previo aviso a los soldados israelíes en el momento en que descendían de los helicópteros y aún antes de hacer pie en cubierta, e intentaron lincharlos mediante bastones y cuchillos; arrojaron a un soldado desde la cubierta superior a la inferior desde una altura de 10 mts, infiriéndole heridas graves con pérdida de conocimiento, arrebataron armas portadas por los soldados israelíes, y con éstas en mano comenzaron a disparar a matar.
En tal situación, en que se vio en serio peligro la vida de los soldados que se hallaban en el sexto barco, las tropas israelíes se vieron obligadas a emplear recursos destinados a la dispersión de manifestaciones, y sólo como último recurso abrieron fuego contra los atacantes.
Como consecuencia, según los primeros informes fiables disponibles, murieron nueve atacantes y otros resultaron heridos, al tiempo que al menos cuatro soldados resultaron heridos por disparos de fuego y armas blancas, algunos de gravedad. Todos los heridos, israelíes y extranjeros, fueron evacuados por helicóptero a hospitales israelíes para recibir asistencia.
Según lo planeado, las embarcaciones se dirigen rumbo al puerto de Ashdod, donde las autoridades navales revisarán la carga de la flotilla, incluyendo el relevamiento de armas, proyectiles y municiones incluidas en su carga.
Una primera investigación demuestra que los soldados israelíes, luego de avisar a los ocupantes del sexto barco repetidamente que se haría un abordaje pacífico de la embarcación de acuerdo a las normas del derecho naval internacional, y que el cargamento sería finalmente transferido a Gaza por vía terrestre, cayeron en una grave emboscada premeditada hasta sus últimos detalles, que sorprendió a los soldados por su virulencia y saña. La IDF hizo todo lo humanamente posible por llamar a la calma y la cordura e impedir el uso de la violencia, sin éxito. Israel lamenta la pérdida innecesaria de vidas, y responsabiliza a los organizadores de la flotilla y sus integrantes por la provocación, la premeditación del ataque y sus resultados.
La denominada "ayuda humanitaria" a Gaza no tenía de modo alguno tal propósito. Los participantes del sexto barco desoyeron los llamados a transportar los suministros humanitarios a través de los canales terrestres que Israel utiliza día a día para ingresar miles de toneladas diarias de suministros a la Franja de Gaza, sin inconvenientes.
Los organizadores de la flotilla son conocidos por sus lazos con grupos terroristas y organizaciones anarquistas de extrema izquierda. Varios de ellos fueron convictos por colaboración con organizaciones terroristas, como el caso de Hilarión Capucci, condenado por transportar explosivos destinados a perpetrar atentados contra ciudadanos israelíes.
Según las leyes internacionales, Israel tiene pleno derecho a proteger la vida de su población civil de los ataques indiscriminados de Hamás desde la Franja de Gaza, y consecuentemente ha impuesto un bloqueo marítimo de tipo defensivo, cuyo fin es evitar el rearme clandestino de Hamás financiado por Irán. El derecho marítimo internacional señala que cuando rige un bloqueo marítimo, no está permitida la entrada de embarcaciones al área en cuestión, pudiéndose abordar pacíficamente las embarcaciones transgresoras y derivarlas a un puerto cercano.
Ningún Estado estaría dispuesto a tolerar a un ente abiertamente enemigo enclavado en sus propias puertas, que ha declarado insistentemente su intención de proseguir sus hostilidades y se niega taxativamente a reconocer el derecho a la existencia del Estado de Israel, y permitir que continúe pertrechándose impunemente, objetivo este del cerco naval impuesto a la Franja de Gaza", reza el comunicado.
Comunicado de la Cancillería
El gobierno uruguayo "condena las acciones militares emprendidas por las fuerzas israelíes contra un convoy de barcos con ayuda humanitaria navegando en aguas internacionales con destino a la Franja de Gaza", señala un comunicado del Ministerio de Relaciones Exteriores.
En el texto oficial Uruguay "expresa su profunda consternación por la lamentable pérdida de vidas humanas y manifiesta su solidaridad con las familias de las víctimas".
"El Gobierno del Uruguay demanda una rápida investigación independiente de los hechos e insta al Gobierno de Israel a que colabore con la misma en cumplimiento de sus responsabilidades internacionales", agrega.
"Asimismo, solicita que se restablezca la ayuda humanitaria a la población civil de Gaza en forma inmediata, a través de todos los cruces de frontera, en particular los controlados por el Gobierno israelí", concluye.
Además, en nuestro país el tema fue analizado por la Mesa Política del Frente Amplio, quien condenó el ataque y anunció que emitirá un comunicado al respecto este martes.
Imágenes difundidas por la cadena Al Jazeera
Imágenes difundidas por el Canal Cultural Israel