La aviación y la marina israelíes bombardearon hoy varios puertos de Beirut, así como el faro de la capital -que está en llamas-, además de las ciudades de Junieh, Amchit y Trípoli.

Los bombardeos tuvieron también como blanco una posición del Ejército libanés en Talet el Jayar en la región norteña de Batrun, donde causaron la muerte a un militar y once heridos, según un comunicado militar.

Cazabombarderos israelíes atacaron, asimismo, la mayoría de las posiciones de radar del Ejército libanés a través del país, informó la cadena de televisión LBC.

Las baterías antiaéreas del ejército habían entrado en acción contra los aparatos israelíes sin alcanzarlos.

Los barrios del sur de Beirut fueron bombardeados hoy al menos en ocho ocasiones, y un edificio de nueve plantas donde el líder de las milicias Hezbollah, Hasan Nasralá, tiene su sede general, fue destruido completamente.

Anoche, la aviación y la marina israelíes bombardearon también el sur de la capital y destruyeron, entre otros edificios, el domicilio y la oficina de Nasralá, según la agencia nacional de noticias.

La casa del jeque Mohamad Husein Fadlalá, uno de los dignatarios chiíes mas prestigiosos, fue destruida asimismo, además de la oficina de un jefe de Hamás en el Líbano, Mohamad Al Nazal.

La aviación israelí atacó también, en ocho ocasiones, la ciudad de Baalbeck, donde destruyó la casa de un responsable de Hezbollah, Mohamad Yazbeck, y causó al menos 10 heridos, según la cadena New TV.

Varias carreteras cerca de la frontera siria, en el este y norte, y de Sidón, fueron también blanco de los ataques israelíes, así como puentes, reservas de agua, gasolineras y una instalación para abastecerse de gas domestico.

Unas 10.000 personas abandonaron sus hogares huyendo de los bombardeos y entre ellas se produjo una tragedia al caer un misil sobre una camioneta en Maruayin causando la muerte de 17 personas, incluidos 10 niños.

Los israelíes, con altavoces, instaron a los habitantes de la región sureña de Bint Jbeil a no salir de sus casas después de las siete de la tarde.

(EFE)