"El único camino es el diálogo y es a través del diálogo que podremos lograr resultados. Pero se necesita un diálogo sin condiciones previas porque toda condición previa limita el marco del diálogo y no permite conseguir resultados", declaró Hamid Reza Asefi, portavoz de la diplomacia iraní, durante su conferencia de prensa semanal.

Asefi agregó que la República Islámica de Irán "no renunciará a sus derechos" en materia de enriquecimiento de uranio.

"Una de las partes no puede fijar condiciones previas para llevar a cabo negociaciones sin tomar en consideración la posición de la otra parte", agregó.

Se desconoce el contenido exacto de la oferta propuesta por los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU (Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Rusia y China) y Alemania, pero la suspensión del enriquecimiento de uranio es la condición para reanudar las negociaciones.

El primer ministro chino, Wen Jiabao, dijo el domingo que la oferta "es muy buena para una solución a la cuestión nuclear iraní".

Pekín estima que "Irán tiene derecho a un uso pacífico de la energía nuclear", pero debe "respetar sus compromisos".

El ministro de Relaciones Exteriores francés, Philippe Douste-Blazy, en visita a Doha, instó a Irán a suspender el enriquecimiento de uranio.

"Esto permitirá la reanudación de negociaciones y, en ese caso, la intervención del Consejo de Seguridad no será ya necesaria. Lo que no sería el caso si los iraníes la rechazaran", advirtió.

Según el jefe de la diplomacia iraní, Manuchehr Motaki, Irán ya "ha empezado a examinar seriamente la oferta" de las potencias y una vez concluido dicho examen dará "su respuesta".

Del estudio de las propuestas y de la respuesta se encargan varias comisiones creadas para tal efecto.

Motaki, sin embargo, se negó a precisar si Irán va a aceptar cumplir la exigencia de la comunidad internacional.

"Permítanme respetar el acuerdo con los europeos para no decir nada de la oferta", respondió el domingo.

El viernes, el presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, había declarado en Shanghai que la oferta internacional supone "un paso adelante" que merece ser estudiado cuidadosamente.

Pero el Guía Supremo iraní, el ayatolá Alí Jamenei, se mantuvo en la posición de intransigencia que ha venido caracterizando a las autoridades iraníes al sentenciar que Irán "no se plegará ante las presiones".

El portavoz de la diplomacia iraní volvió a reiterar esta posición el domingo y criticó la falta de flexibilidad de las autoridades estadounidenses.

"No tenemos ninguna exigencia ilógica para que sea necesario dar muestras de flexibilidad. Hemos dicho negociaciones sin condiciones previas", subrayó Asefi, quien acusó a Estados Unidos de "limitar el campo de negociación al tratar de imponer condiciones".

Interrogado sobre una eventual decisión del Consejo de Seguridad de la ONU contra la República Islámica, Asefi anunció que si éste tiene "exigencias que van más allá de nuestros derechos, no tendrán ningún valor para Irán".

(AFP)