Muchos la han catalogado de una historia prácticamente "milagrosa". Lo cierto es que la historia de Jaxon Taylor, de 16 meses, es increíble por donde se la mire: sufrió una "decapitación interna" y los médicos lograron salvarle la vida después de una operación de seis horas.
La "decapitación interna" es una lesión a la que muy pocas personas logran sobrevivir: se produce cuando la columna se separa de la cabeza y esta solo queda sujeta por los músculos. Esto fue lo que sufrió Jaxon en setiembre, cuando el auto en el que viajaba con sus padres y su hermana fue impactado por otro vehículo.
La familia australiana se encontraba en su auto cuando, cerca de la ciudad australiana de Brisbane, quedaron cegados por una nube de polvo. Momentos después, un vehículo impactó contra el suyo.
Los padres de Jaxon salieron del auto desesperados para ver cómo estaban sus hijos: su hija estaba inconsciente y Jaxon había sufrido una "decapitación interna".
Las probabilidades de sobrevivir a esta lesión e, incluso, a una cirugía reconstructiva, son mínimas. Sin embargo, Jaxon lo logró. Durante la intervención de seis horas, los médicos utilizaron una parte de las costillas del pequeño para volver a juntar sus vértebras. ¿El resultado? Jaxon volvió a respirar.
Según estiman los médicos, el bebé podrá volver a caminar y tendrá una vida totalmente normal. Por unos meses tendrá que usar una estructura metálica que terminará de fijar su cabeza en el lugar
Su historia, inicialmente recogida por el Daily Mail Australia, conmueve a miles de personas en YouTube.