En la escuela de Nutrición de la Universidad de Harvard, consideran que lo que usábamos hasta ahora como referencia para comer saludablemente es bastante complicado a la hora de hacer las compras. Así que crearon un sistema propio mucho más sencillo basado en colores y en porcentajes de lo que sería un plato.

Los estudios vinculan El plato saludable, de Harvard, a un menor riesgo de enfermedad cardiovascular y muerte prematura, "si se combina con una vida activa", según consigna El País de Madrid. En cuanto a calorías, ninguna cifra a la vista. "Basta con respetar las proporciones", aclaran desde el prestigioso centro.

Colores

Verde: verduras. Cuanta más variedad, mejor. Las papas no cuentan, por su impacto negativo en el azúcar en sangre.

Rojo: frutas. Según la Universidad de Harvard, hay que ser creativos y combinar frutas de todos los colores.

Amarillo: proteínas sanas. Pescado, pollo, legumbres o frutos secos. Conviene limitar la carne roja y evitar la procesada (beicon y salchichas).

Marrón: cereales integrales. Pan, pasta o arroz (todo integral), con un efecto en la insulina y el azúcar en sangre más suave que sus variedades refinadas.

Además, la guía anima a incluir aceites saludables (se recomiendan el de oliva y el de colza para cocinar y en las ensaladas, pero se limita la manteca y las grasas trans) y beber agua (también valen el té y el café con poco azúcar, así como uno o dos lácteos al día o un vaso pequeño de jugo).