El ex presidente argentino Néstor Kirchner fue elegido hoy por unanimidad secretario general de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) en la cumbre extraordinaria que se celebra en las afueras de Buenos Aires.

Kirchner, de 60 años, esposo y antecesor en el cargo de la actual mandataria argentina, Cristina Fernández, logró vencer las resistencias que enfrentaba su candidatura por parte de Uruguay, Colombia y Perú, y fue designado por el acuerdo unánime del bloque, con la abstención de Argentina por tratarse de un ex-presidente del país.

Ls palabras de Mujica

José Mujica habló en la inauguración de la Cumbre de la Unasur, sin eludir el tema más espinoso para nuestro país: el apoyo a Néstor Kirchner como secretario general de la Unasur.

"No nos gusta hacernos los distraídos, nosotros somos responsables de la decisión que tomamos. Hemos decidido priorizar América del Sur para que esta pueda intentar darse una representación continental, que sin comprometer la soberanía de cada uno de los países le pueda decir al mundo aquí estamos, somos, luchamos por intereses y tradiciones que son en común", comenzó diciendo Mujica.

El presidente uruguayo dijo que "hacemos votos para que los parlamentos, que son la representación más directa de la soberanía, formalmente, aprueben la existencia de este nuevo intento de unidad y de acercamiento".

"Hemos decidido acompañar el consenso de los presidentes de América Latina para que se pueda dar este paso, porque aspiramos a progresar con el conjunto de los pueblos de América Latina, pero dentro de ellos en primer término con los pueblos argentinos, a los que consideramos no hermanos sino algo más y con los que hemos tenido un conflicto todavía sin resolver; pero apostamos a la buena fe de los pueblos argentinos", señaló.

Destacó que Uruguay es un país "ferozmente institucionalizado, aunque pequeño" en el que "ningún presidente puede pasarle por arriba a las prerrogativas que tiene su Parlamento", porque "cada vez que lo ha hecho le ha ido mal, muy mal".

"Queremos construir en el Río de la Plata todo lo que puédamos (sic) a favor de nuestras sociedades (...) a este presidente políticamente le cuesta el paso que da, como le cuesta también seguramente al gobierno argentino, porque los gobiernos no hacen lo que quieren, apenas lo que pueden", concluyó.

"Sin pedir condiciones y sin que nadie nos haya pedido condiciones acompañamos el consenso por la unidad de América Latina, y vamos a continuar por esta política, apostando a la buena fe en nombre de nuestro pequeño pueblo", concluyó.

La previa de la Cumbre

Uruguay, a pesar de que el ministro Enrique Pintado no quiso confirmarlo ayer, hizo lo que se preveía: no apoyó la candidatura pero tampoco la vetó, dejando paso libre al ex presidente argentino.

Según anunció ayer el ministro de Relaciones Exteriores de Ecuador, Ricardo Patiño, la candidatura de Kirchner fue acordada "por unanimidad".

No obstante el ministro Luis Almagro, que participó de ese encuentro, aclaró a El Espectador que la candidatura se resolvió "por consenso" y que Uruguay "no votó ni vetó" a Néstor Kirchner, sino que se abstuvo de pronunciarse. En este sentido agregó que Uruguay no quería participar de una decisión de un organismo al que el país no ratificó como tal en el Parlamento Nacional.

La candidatura de Kirchner como secretario general de Unasur, apoyada por Ecuador, había sido vetada en 2009 por Uruguay, al calor del conflicto con Argentina por la instalación de la papelera UPM (ex Botnia).

También fue vetada por Perú, mientras que Colombia mantenía una actitud reticente, pero en los últimos meses el gobierno argentino llevó a cabo una ofensiva diplomática para sumar adhesiones en favor del ex mandatario.

La designación de un candidato para ejercer la secretaria general de la Unasur era el punto prioritario del debate de los cancilleres, dijo Patiño al iniciar las deliberaciones.

En segundo lugar de los debates estaba la situación en Haití y en Chile después de los fuertes terremotos que asolaron a ambos países este año, y los pasos a seguir en cuanto a Honduras, cuyo gobierno solamente es reconocido por Colombia y Perú, frente al rechazo de los otros diez miembros de la Unasur.