“En Carnaval todo vale”, dice un comunicado de la Asociación Casapound, en la que señala que la historia de Marco, un italiano gay que pretendía cambiar de sexo para ingresar como monja en un convento, era “una broma”, y que no imaginaban “que suscitase tanto clamor”. La noticia fue tomada por varios medios de comunicación y agencias de noticias internacionales, y rápidamente dio la vuelta al mundo.
La página web de Casapound explica que se trató de una “burla” al Partido Democrático, por tratarse del Carnaval, y por cumplirse los 100 años del futurismo.